Gritos y Sombrerazos
¿Quién no le ha gritado alguna vez a su hijo? ¿quién
no ha perdido la paciencia, los estribos, la cordura y le ha gritado
a esa criaturita que tiene la capacidad de encontrar exactamente
el botón de nuestra irritabilidad?
Hasta la más dulce y amorosa de las madres, en algún
momento , puede dar un par de gritos. Y no se trata de culpabilizarnos,
sino de comprender cómo perciben los niños y los
efectos que tienen los gritos en su interior.
El Globo cuenta como una niña transforma en su imaginación
a una mamá furibunda y vociferante en un hermoso globo
rojo con el cual se puede ir a pasear.
Madrechillona, cuenta como una madre pingüino pega tan tremendo
grito que el pequeño siente que todos sus pedazos se esparcen
por distintos lados. A pesar de lo inquietante de esta idea, la
madre va recogiendo los pedazos hasta reconstituirlo y poder pedir
perdón.
Lo interesante y valioso de estos libros es que permitan al niño
identificar la sensación, poder ponerle nombre a lo que
sienten, y bien sabemos que en la medida en que podemos hablar
de lo que sentimos tenemos más posibilidad de entenderlo.
Para los padres, estas dos historias abren la posibilidad reconocer
el impacto en el niño y reparar la relación cuando
ésta sufre tropiezos. Porque no hay crianza sin tropiezos.
Es bien sabido, pero yo no me canso de decirlo que las relaciones
que se establecen en los primeros seis años de vida determinan
mucho de la fortaleza, estabilidad y funcionamiento de cada persona.
Qué maravilla que ahora hagan libros para niños
que no son simplones, ni rositas, y que no pretenden que la infancia
es una burbuja donde los chicos viven a salvo de dificultades.
Qué suerte que haya libros que le dan la palabra a los
niños.
Libros recomendados:
Madrechillona. Jutta Bauer. Editorial Lóguez.
El Globo. Isol. Editorial FCE.
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