La Emoción
Hoy no voy a hablar de un libro en particular, sino de la capacidad
que pueden tener los libros para emocionarnos. Hay libros que
no nos dejan igual que como estábamos. Hay libros que pueden provocar
un giro en nuestra trayectoria, o que nos obligan a pensarnos
de otra manera. Leer con emoción, es olvidarse por un momento
para reencontrarnos en la piel de otro. No regresamos igual después
de haber habitado un espacio distinto por intermediaro de la ficción
y de la belleza; regresamos más fuertes dispuestos a ampliar los
márgenes de nuestra realidad. La emoción que nos produce dejarnos
tocar por las palabras de otro es el vehículo más poderoso para
lograr revisar nuestros pensamientos.
Ojalá cuentes con una lista de libros que te han conmovido y trastocado.
Si no fuera así, ojalá la construyas y la vayas ampliando, porque
eso te augura muchos placeres. Estoy convencida que la lectura
nos permite “leernos” mejor por dentro, y no cabe duda, que si
nos comprendemos mejor le sacamos más partido a este laberinto
en el que vivimos.
Como verás, -y aunque me tachen de cursi mis compañeritos de la
página- ando emocionada y la emoción es la mejor garantía de que
estamos vivos.
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