¿Hay alguien ahí?
Por favor, si alguien anda por ahí, le
pido que responda; si no, no.
De esto se trata, de crear un espacio para el
diálogo con (y entre) los contingentes tenochcas. Para
eso hemos abierto este portal que, curiosamente, no tiene puertas.
Entren cuando quieran y visítenlo a sus mulas anchas. Vayan
y vengan, entren y salgan porque esto pretende ser casa para todos.
Les ofrecemos amor, humor y, si los dioses son propicios, una
aceptable pizca de inteligencia. El pacto consiste en que tú
y yo, ciberlector querido, entremos cada uno en el espacio del
otro. Como en toda visita, procuraremos conducirnos con decencia,
respeto y una firme voluntad de no pesarle a la vida, para que
luego la vida no nos pese a nosotros.
No soy bueno para los preámbulos. Pásenle,
sean bienvenidos y, si hay alguien ahí, vamos a platicar.
Que los ángeles nos sean propicios.
|