Las Apuestas
Por boca de mi tío Mauricio habló mi especie
y me dijo: Cada vez que estés discutiendo, recuerda que también
se puede arreglar a golpes, o mediante una apuesta. Como yo soy
de natural pacífico, he optado muy muy esporádicamente por la
primera opción y he preferido, no sin daño para mi bolsillo, la
segunda: soy un apostador nato y lo único que me protege de tan
nefando vicio es que jamás apuesto con desconocidos.
Ahí tienen el caso de este domingo que acaba de pasar. En el sóccer
jugaban Pumas contra Atlas y yo le iba a Pumas; en el americano
jugaban Nueva Orleáns contra Chicago y yo le iba a Nueva Orleáns
y jugaban también Nueva Inglaterra contra Indianápolis y yo le
iba a Nueva Inglaterra. Al final del día, el panorama era desastroso
para mí y para mis finanzas: los Pumas, tan babosos, empataron;
a los Santos de Nueva Orleáns la nevada y los Osos de Chicago
los apachurraron horriblemente; los Patriotas de Nueva Inglaterra,
después de ir ganando por 18 puntos, se volvieron locos, comenzaron
a cometer inauditas torpezas y acabaron perdiendo con los Potros
de Indianápolis. El desastre.
Todavía quedaba el póker. Todos los domingos por la noche vienen
mis amigos y tallamos vigorosamente el naipe. Este domingo me
tocó ganar de una manera cercana a lo apabullante. Ya con eso
me pude reponer módicamente y pude dormir tranquilo.
Ya que estamos con esto de las apuestas y sin ánimo de ser ejemplar,
quiero llamar tu atención, lectora lector querido, sobre un hecho
importante: yo solamente apuesto y juego con mis amigos. Con esto
me garantizo la honradez de mi oponente y la seguridad de que
el dinero va y viene. Lo que jamás haría sería meterme a uno de
estos desplumaderos como “Caliente” cuya única intención es quedarse
con tu dinero. Allá Creel y la SEGOB que les dieron su bendición
a las casas de juego y a los estúpidos sorteos de Televisa. Se
entiende que se trata de un intercambio de favores políticos,
pero no de buen gobierno, ni mucho menos de defensa de los ciudadanos.
Ellos juegan con nosotros o contra nosotros.
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