El PRI y la Izquierda
Corriéndose pa’ la izquierda!,
éste fue el conminatorio grito de Beatriz Paredes en cuanto fue
declarada nueva Secretaria General del PRI. El primero que frunció
el ceño fue Murillo Karam, compañero de fórmula de la mencionada
dirigente. Y de ahí pal’ real los priístas han entrado en ebullición,
porque, la mera verdad, no saben para dónde
queda la izquierda. Ellos que han tenido, a lo largo de
sus muchas décadas de poder absoluto, todas las ideologías, ya
no recuerdan de la izquierda en particular nada de nada. Dirigidos
por sus pastorcitos jalan para allá, jalan para acá, preguntan:
oiga, perdone, ¿aquí es la izquierda?. No, señor. ¿Y sabe usted
para dónde queda?. No, señor. La verdad, ya
están hartos de hacer tan enorme ridículo. Tan lo están,
que ya le pidieron a su jefa de jefas que haga una reunión y les
explique.
Me imagino que este encuentro no será fácil y que para Beatriz
será todo un reto explicarle a sus mermadas huestes qué se trae.
De lo que más o menos se acuerdan en el PRI es de “la izquierda
atinada” de López Mateos, pero ni entonces ni ahora hubo un militante
que se lo tomara en serio; todos sabían que se trataba de otra
jaladiux de las muchas que empleaba
Don Adolfo para desconcertar al enemigo. A mí me late que si hoy
Beatriz decidió jalar con todo y partido rumbo a la izquierda,
creo que lo hizo porque fue el
espacio político que encontró menos ocupado. En el centro
hay un amontonadero y en la derecha hay
puro loco escapado de las sacristías y dispuesto a convertir el
país en una sucursal del Vaticano. Así las cosas, le quedaba
la izquierda que aparentemente está ocupada por un partido, el
PRD, que es fruto del desgajamiento del PRI, lo que le garantiza
a Beatriz encontrarse con sus cuates, mientras que los militantes
del PRI, los que queden, podrán hacer una megachorcha
con sus antiguos compañeros y así, todos juntos diseñar todo tipo
de estrategias políticas.
Todo esto puede suceder si encuentran el lugar de la izquierda.
Que ni se les ocurra preguntárselo al PRD
porque ellos tampoco saben y cada uno de sus miembros tiene su
peculiar idea del lugar de la izquierda.
Así es que en el PRI hay búsqueda para rato, o
rebelión de las masas y a ver para dónde jalan.
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