¿Un Edén?
Eso dicen que es Tabasco.
Muy probablemente esta canción la compusieron a dos manos los
narcos y los políticos corruptos.
Para ellos sí es Tabasco un verdadero edén. Para los habitantes,
para la gente de buen vivir, para periodistas decentes y críticos
y para policías que quieren respetar la ley, Tabasco
puede ser un terrible infierno.
La balacera que acaba de ocurrir allá es una buena muestra de
los verdaderos y sórdidos intereses que son los que allá manejan
las cosas.
Recién nombrado (59 días en el cargo) como Secretario de Seguridad
Pública del estado, el general Francisco Fernández Solís,
sale de su casa, aborda su camioneta y recibe una lluvia de balas
(la camioneta tiene más de 150 impactos). Muere su chofer y a
él lo dan por muerto. Venturosamente no fue así.
La gente dirá lo de siempre: ajuste de cuentas, pero
en este caso no es tan sencillo,el General Fernández no
era parte de esas cuentas y no es gente del narco. Aquí puede
estar la clave de la balacera (sin contar el escándalo nacional
que hubiera significado la muerte de un militar de tan alto rango).
Al no ser parte del juego, el General Fernández estorbaba
y se convertía en una presencia amenazante para todos los que
sí están en el ajo, sean o no narcos declarados, o políticos y
autoridades que ya están en la nómina de los cárteles. Si esto
es así, lo que se ha destapado es un enorme
nido de alimañas. A reserva de lo que diga el General Fernández
que se repone de las heridas leves que recibió, vamos
a ver quién le entra a rifársela con estos bichos que pueblan
el edén. |