Nada que ver con Shakespeare y
sí mucho que ver con el habla y la idiosincrasia de mis
amados compatriotas. Ambos asuntos tienen una íntima
relación (concepto que no significa lo mismo que “relación
íntima”). Eres lo que hablas y sobre todo,
eres como hablas. Las palabras son nuestra primera
patria. El uso que hagas de ellas te permitirá ocupar
tu territorio en la patria grande, la de todos; en este caso,
México.
Pocas cosas aterran tanto al mexicano como la responsabilidad.
Por eso preferimos perder antes que afrontar la responsabilidad
del triunfo, por eso mismo también, nuestro primer clamor
ante cualquier eventualidad adversa es: ¡no
fue culpa mía!.
En este orden de cosas, los mexicanos estamos a punto de lograr
el milagro de conjugar los verbos sin sujeto, o convirtiendo
en sujeto a cualquier sustantivo que veamos desocupado en el
complemento. Para eso hemos entronizado la partícula
“SE”. Una sirvienta
jamás aceptará que por un descuido suyo un objeto
yace en el piso hecho añicos. SE
cayó, nos dirá siempre y con ello abre las puertas
de la ciencia ficción: esa porcelanita tenía vocación
suicida y en cuanto percibió un descuido de su celadora,
saltó cual kamikaze japonés y acabó con
su vida estallando sobre el piso. SE
me perdieron mis lentes, dirán los señores y señoras.
No es que ellos sean unos babaloca con la cabeza a pájaros
que todo pierden. Lo que ocurre es que esos anteojos marca “Gucci”
extrañaban mucho a Italia y, en cuanto pudieron SE
perdieron y emprendieron el viaje rumbo a la tierra de Berlusconi.
SE pellizca sope, dice el anuncio
en la carretera y así nos advierte de la existencia de
unos patológicos sopes dedicados a infligirse pellizcos.
Pues no SE me hizo, dice el atleta
que lo único que tendría que decir es “perdí”.
Los ejemplos son infinitos. En el caso de los verbos reflexivos
el uso de SE es totalmente correcto.
Lo que no es correcto es el brutal abuso azteca.
Dicho esto, termino esta columnita. Si preguntan por mí,
mi secretaria seguramente dirá que el Sr. Dehesa ya SE
pasó a retirar.
Luego le seguimos. Gracias por visitar esta Plaza.