Pues no me llamaron de Los Pinos.
Mi pobre amigo Rubén Aguilar, no contento con los desfiguros
que tuvo que hacer con el numerito de “el señor
López”, ahora es lanzado al ruedo para dar
las explicaciones más mafufas a lo que, como
toda estupidez dicha o hecha, no tiene más explicación
que el inherente misterio de la estupidez misma. Dicho de otra
manera, si a Rubén Aguilar los medios extranjeros o nacionales
le preguntan por qué el Presidente
Fox se expresó así de los migrantes
mexicanos y de los negros, el señor
Aguilar tendría que responder: pus nomás.
Las tarugadas no tienen retorno. Bush
está enojado, pero, según es mi más
firme deseo, los norteamericanos terminarán echándolo
de ese gobierno que, para decirlo con las palabras de Harold
Bloom, es el gobierno más idiota que han tenido
los Estados Unidos. El mismo Jesse Jackson es un personaje
transitorio; la verdadera bronca es con una numerosa etnia que
la corrección política llama ahora “los
afronorteamericanos”, aunque antes la nombrábamos
más tranquilamente como “los negros”.
Con ellos, con ese pueblo que sigue siendo pueblo aunque esté
disuelto en una vasta sociedad, con ellos tenemos la bronca
y ésta puede ser de las que duran de aquí a la
eternidad. Por dar un caso, las canciones de Elvis
Presley van cayendo en el olvido, pero los mexicanos
jamás olvidaremos que dicen que Elvis
dijo que “preferiría besar a una negra que a una
mexicana” (a la distancia y muy en secreto yo no condeno
a Elvis: las negras besan riquísimo
y un alto porcentaje de mexicanas besan como Marta
Sahagún en el Vaticano). Esa herida sigue abierta
y, si lo piensan y si realmente Elvis dijo eso, fue una babosada
muy similar a la de Fox y, como él, logró poner
del asco a dos etnias. A lo que voy es a que lo dicho, dicho
está y si yo fuera el vocero oficial, mejor ni le movería.
Lo prudente sería que Fox
iniciara de inmediato las tareas de sutura, reconciliación
y seducción de los negritos y negritas. Si de algo le
sirve, le recuerdo a nuestro Presidente que Cri
Crí tiene varias y lindísimas canciones
acerca de los negros. Digo esto porque pocas
cosas son más seductoras que una serenata y si Fox
va vestido de charro, casi puedo asegurar que los negritos lo
perdonan.
También como parte de la serenata, hay un son jarocho
del siglo XIX titulado “Los Negritos”
que comienza así: “¡Qué bonitos son
los negros/ bailando la contradanza/ o bailando muy sosiegos/
pegados panza con panza!”… ¡N’hombre!,
si les canta ésta los deja flojitos, flojitos.
Éste hubiera sido mi consejo, pero ya vieron, queridos
ciberlectores, los de Los Pinos
ni siquiera pelaron mi solicitud para ser vocero. Ellos se lo
pierden.
Luego le seguimos. Gracias por visitar esta Plaza.