El país en alerta máxima. El
Estado de México al borde mismo del incendio.
No es para menos. Enfrentamos el pelota-gate.
Ya se habrán enterado (no sé para qué)
de la felonía que acaba de denunciar Enrique Peña
Nieto (a) “El niño tricolor”. Su indignación
es mayúscula. Según dice el policromo infante,
el Señor Mendoza, candidato del PAN
que ya anunció que es feo, pero gobierna bonito, dirigió
una operación comando que con profesional limpieza y
precisión, cayó sobre un transporte priista
repleto de pelotas propiedad del partido tricolor.
El saqueo, dice el chicuelo, fue inmisericorde. Ni una vil pelota
dejaron. Pero, el PRI y Ahumada son enormemente previsores.
Hay un video que, según los quejosos, muestra a las claras
que el señor Mendoza no tan sólo planeó
este golpe maestro, sino que, además, con total cinismo,
dirigió personalmente el riesgoso asalto (en cualquier
momento, les podría haber tronado una pelota, sea esto
dicho con el debido respeto). El golpe fue impecable; hagan
de cuenta George Clooney y su equipo de Ocean Eleven.
Se echa de ver una planeación prolongada, detallada hasta
en lo más ínfimo (en este caso, el pivote) y esmerada.
Como verán, ya no se puede confiar en nadie y los niveles
de delincuencia e impunidad son tales, que aún los robos
de material clasificado y de alto nivel estratégico son
perfectamente factibles en este calamitoso México.
El simpático Montiel y todos los priístas
bien nacidos (¿existirán?) del Estado de México
están acuartelados y llenos de justificada molestia y
de explicable sed de venganza. Se muestran dispuestos
a no dejarse amilanar y a devolver golpe por golpe: tú
me quitas las pelotas y vas a ver lo que te quito yo, feo inmundo.
Toda la buena sociedad mexicana (¿existirá?) está
también en estado de shock.
En calles y plazas, el rumor es uno y el mismo: si
los panistas ya se atrevieron con las pelotas, esto quiere decir
que no se detendrán ante nada.
Primero las pelotas, después ¿quién lo
sabe?. Estemos preparados para lo peor.
Luego le seguimos. Gracias por visitar esta Plaza.