Siempre me ha asombrado la creatividad mexicana, su capacidad
para reunir elementos aparentemente ajenos y dispersos y con
ellos crear algo. El peligro siempre presente es que ese algo
puede resultar un prodigio o un grotesco adefesio. Tenemos un
gran sentido de la belleza, pero tambiÈn una probada capacidad
para la fealdad.
En esto de crear fealdades le hago un sitio de honor a los ìcreativosî
de los mensajes polÌticos o comerciales con los que nos afligen
por radio y televisiÛn. El baboso numerito de los diputados
deteniendo a un ratero a manazos (°por MÈxico!), es indignante
y contraproducente. Amiguitos: ustedes si ven a un ratero no
intenten alzar la mano y gritarle °por MÈxico!; es altamente
probable que el cacomixtle saque la fusca y grite °por la cola!
y les suelte un plomazo por Detroit. Ni siquiera es pensable
que pudiÈramos crear un comitÈ ciudadano que filtrara las imbecilidades,
las fealdades y las vulgaridades que nos despachan los medios
electrÛnicos: se atascarÌa el filtro.
Prueba de ello es el ìconcursoî que ahora est·n organizando
para ponerle nombre a un patÈtico y primario dibujo que, seg˙n
nos dicen, ser· nuestra ìmascotaî en el Mundial de Futbol de
Alemania. Al parecer no le han encontrado un buen nombre al
garabato, aunque ya llegaron a una terna muy interesante. El
monete se puede llamar Tecuani (°gu·cala!), Pancho Nopales (°ultragu·cala!)
o Espinito (°megagu·cala!). Una propuesta: øpor quÈ no hablamos
a Televisa y sugerimos que al monigote le pongan el nombre de
la mam· del creativo (si es que la tiene)?.