Qué comience el Juego…
Las piezas están listas; por fin tenemos definido
el juego. Cinco jugadores alistan sus mejores estrategias para
alcanzar el triunfo en la competencia electoral, sin embargo,
sus posibilidades son distintas. Los reyes y las reinas –los candidatos-,
alistan a sus peones en busca del primer movimiento; tienen preparados
sus caballos para moverse a la menor provocación, sus fervientes
alfiles puestos a los costados para protegerlos, sus torres preparadas
para enrocar. A lo más, son tres los que disputan la partida;
en el mejor de los escenarios sólo dos contenderán la batalla
final. Los dos últimos, han entrado a la competencia a sabiendas
que no tienen posibilidades reales de triunfo pero, si hacen un
buen trabajo, podrían definir al tercer lugar.
Estas últimas semanas han sido definitorias en la competencia
rumbo al 2 de julio del 2006. Ahora ya son cinco los candidatos
disputando la silla presidencial, los tres principales partidos
–PRI, PAN y PRD- desde un tiempo atrás ya tenían bien definidos
ha sus jugadores. El indiscutible: Andrés Manuel López Obrador,
quien no tuvo rival dentro del sol Azteca y, durante un buen rato
planeó su estrategia sólo; pues no tenía adversarios. La revelación:
Felipe Calderón, quién vino a revitalizar a su desangelado partido,
para meterlo de lleno en la competencia y convertirse así en un
serio contendiente por el triunfo electoral. El aferrado: Roberto
Madrazo, quien a cualquier costo, inclusive el debilitamiento
de su partido, ha conseguido llegar a la partida presidencial
en su tempestuosa obsesión por ser presidente.
En tanto, dos últimos jugadores: Roberto Campa por al partido
Nueva Alianza y Patricia Mercado por el partido Alternativa Socialdemócrata
y Campesina. Estos dos, son los que merecen ser analizados.
Roberto Campa, ex presidente del PRI en el DF., ex vocero del
TUCOM –grupo antimadracista que buscaba posicionar a MM (millonario
Montiel) como candidato presidencial en el PRI- y hasta hace unas
semanas Diputado Federal. Campa ha sido y es fiel seguidor de
la maestra Elba Esther Gordillo, ha seguido sus pasos y sus enseñanzas,
las cuales los llevaron fuera de su partido. Campa, un ex priísta
que en su intento reformador terminó siendo candidato de otro
partido. El partido Nueva Alianza, por si mismo, ha emprendido
una buena campaña de comunicación para atraer unas parte específica
del electorado mexicano; intentan llegar al segmento de mayores
ingresos y por lo tanto el más educado. Sus spots televisivos
demuestran mayor sofisticación a lo habitual; su frase: “¿Ya entendiste?,
o necesitas un discurso” apela a un espíritu cansado de la política
y de lo políticos tradicionales. Los ciudadanos, nosotros, vistos
como unas simples marionetas en el juego del poder. Su mensaje
es claro: no más de lo mismo. Nueva Alianza intenta posicionarse
como un opción distinta a los demás partidos y candidatos; una
opción para jóvenes, para gente educada, pero sobre todo para
aquellos agobiados y agotados del sistema político mexicano actual.
Suena bien, pero, como en todo, siempre hay contradicciones.
La conformación de Nueva Alianza está fundamentada en una base
social tradicional, los maestros y su sindicato conforman la mayor
parte de sus afiliados. Irremediablemente la profesora Elba Esther
está dentro. En otras palabras, Gordillo es de Nueva Alianza y
Nueva Alianza es para Gordillo. La designación de Roberto Campa
como candidato del partido así lo demuestra. En síntesis, tenemos
a un viejo priísta, respaldado por el poder magisterial, como
candidato de un partido que se postula a sí mismo como una opción
renovada y diferente. Ustedes Juzguen.
La otra cara de la moneda es igualmente contradictoria. El partido
Alternativa Socialdemócrata y Campesina ha postulado a Patricia
Mercado como su candidata presidencial. Sin embargo, un grupo
de consejeros –aprovechando la ausencia del grupo que simpatiza
con Patricia- votó por su revocación para ser sustituida por Víctor
González Torres. Afortunadamente el IFE ha avalado por unanimidad
a Mercado. Alternativa, con Patricia Mercado es diferente. Mercado
a lo largo de su vida ha luchado por el respeto a las minorías,
especialmente por las mujeres, una constante activista política
que a perseguido, a través de la vía democrática, la consecución
de un ideal: Un país más justo y más igual. Sin embargo, Patricia
Mercado no es su partido. El ala socialdemócrata tiene una ideología
precisa. Entienden que el partido político es un medio para un
fin más alto: impulsar políticas públicas que protejan a las minorías;
un partido que influya en la conformación de la agenda publica.
Por otro lado, el ala campesina intenta obtener beneficios, es
decir, “llevar agua a su molino”, a cualquier costo. Incluso proponiendo
la candidatura de un payaso con cartera llena.
En suma, con Mercado el partido mantiene consistencia ideológica,
pero peligra su registro. Es casi un hecho que el “Dr. Simi” les
hubiera garantizado el porcentaje requerido ante el IFE para preservar
su condición de partido Político. Los campesinos lo sabían y querían
asegurarse de que así fuera. Con Simi se buscaba la supervivencia;
con Mercado se intenta influir, pero antes deben sobrevivir.
Por otro lado, con Nueva Alianza las cosas son distintas. Su conformación
obedece a una suerte de exiliados. La profesora y su sindicato
quieren evitar que Roberto Madrazo y el PRI lleguen a la presidencia,
restarle votos al PRI es su verdadero objetivo. Si lo consigue,
muy seguramente el PRI tendrá que conformarse con el tercer lugar.
El tablero listo, las piezas puestas; los primeros movimientos
se han hecho. Los jugadores tienen sus mejores estrategias. Nosotros,
la decisión final. |