Tambores de Guerra…
Escucho y veo a Joaquín López Dóriga abrir su
noticiero estelar de Televisa con una alarma especial: “Suenan
los tambores de Guerra en Sudamérica” contundentemente señala
el periodista con su muy particular estilo, seguido de la información
que da cuenta del peligroso conflicto que se agudiza entre Venezuela,
Ecuador y Colombia.
La razón: La intromisión militar de Colombia en territorio ecuatoriano
para perseguir y, finalmente, dar muerte a Raúl Reyes, número
dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Las FARC),
y otros 16 revolucionarios.
La posibilidad de un conflicto armado se mantiene encendida mientras
el impresentable Hugo Chávez moviliza sus tropas hacia la frontera
con Colombia azuzando y esperando una reacción que justifique
alguna intervención militar. Una gran oportunidad para Chávez
y sus idílicos sueños restauradores del Socialismo del siglo XXI.
El triangulo de Sudamérica (Colombia, Venezuela y Ecuador) latente,
encendido y con las armas preparadas, mientras el resto de Latinoamérica
intenta comprender que es lo que está pasando y cómo se llegó
a esta situación límite. Estados Unidos, iguales que Hugo Chávez,
contentos y dispuestos a dar y hacer la guerra.
El noticiero prosigue y el enfrentamiento se fortalece, combinada
con imágenes de soldados, inmediatamente después del tema sudamericano
aparecen imágenes de agentes de la Policía Federal quienes se
enfrentaron a balazos durante 7 horas a integrantes del crimen
organizado, allá por la ciudad de Tijuana. ¿La guerra apenas comienza?
¿Qué no ya estamos en ella? Todos los días enfrentamientos, muertos
y bombazos, el pan de cada día de todos los mexicanos. Hace apenas
un par de semanas un bombazo en la ciudad de México.
Y entonces, justo cuando espero que las notas rojas y violentas
hayan terminado, viene el tema fuerte para México: El enfrentamiento
entre el PRD y el Secretario de Gobernación Juan Camilo Muriño.
Los perredístas, comandados por su mesiánico líder AMLO, han emprendido
una campaña para mermar y restar márgenes de negociación al Gobierno
de Calderón.
Todo comenzó el domingo pasado cuando las huestes leales a López
Obrador se apersonaron en la ciudad de México para anunciar su
lucha encarnizada contra la privatización del petróleo y el rescate
a la Nación.
No les bastó con paralizar a la ciudad por más de dos meses después
de las elecciones presidenciales del 2 de Julio, sino que ahora
han vitoreado nuevas movilizaciones y emancipaciones “legítimas”
en defensa del petróleo y la Nación, todo porque el “pueblo bueno”
debe de resistir las aspiraciones fundamentalistas y antipatrióticas
de la derecha en el poder.
Lo único cierto es que la estrategia dominante para el Secretario
de Gobernación era evitar la confrontación. Pero parece que ninguno
de sus asesores lo entendió y ni tardo ni perezoso Juan Camilo
gustoso subió al Rin de las descalificaciones y los golpes bajos.
Ahora, en medio de acusaciones sobre tráfico de influencias y
favoritismos con su familia a lo largo de su carrera pública,
Juan Camilo pierde credibilidad ante un contexto en dónde los
trabajos para la reforma energética, incluida PEMEX, estaban bastante
adelantados. Pierde el Presidente, pierde Juan Camilo, pierde
el PRD, perdemos todos.
Porque precisamente ese es el común denominador de todo enfrentamiento;
en las guerras y los conflictos nadie gana. Cuando el dialogo
y la construcción de acuerdos se pierden la crispación, la parálisis
y el resentimiento se apoderan del espacio público y de la política.
Lector y lectora queridos, sí los tambores de guerra no son nuevos;
llevamos más de dos años azuzando, convocando, convulsionando,
estremeciendo, movilizando y buscando un momento para explotar
las diferencias. Nuestros políticos, de todos los partidos, son
agentes públicos deshonestos, líderes antimorales y falsos que
explotan la división y el conflicto como instrumento de beneficio
político personal.
Así las cosas durante estos días, los tambores de guerra replican
sin cesar.
Brújula Ciudadana
Mientras escribo estas líneas el futuro de
los candidatos demócratas está en proceso de definición. Pase
lo que pase Estados Unidos ya hizo historia, pues por primera
vez en todos sus procesos electorales una mujer y un negro tienen
posibilidades reales de dirigir la nación más poderosa del planeta.
¿Algún cambio para México? Lo dudo. |