Elecciones 2006: Más allá de
Andrés Manuel López Obrador
Tengo la impresión de que nuestras inquietudes
y explicaciones con respecto al proceso electoral y su trance
posterior, no han sido del todo atinadas. Nos hemos perdido en
la coyuntura del conflicto, en lo belicoso del momento, en lo
inmediato y no en lo duradero.
La mayoría de los analistas políticos –ente ellos algunos de mis
más queridos amigos- se rompen la cabeza tratando de explicar
las consecuencias, los errores y los aciertos, tratando de discernir
entre los bueno y los malo, entre lo blanco o lo negro; intentando
esbozar lo venidero en una suerte de adivinos, de videntes; hechiceros
abrumados por el presente y desconcertados por el futuro, hombres
iluminados con cualidades místicas, dotados de visión mágica y
esperanzados en que sus explicaciones alcancen a prever lo que
sucederá.
Bajo está perspectiva nos encontramos perdidos, tambaleantes,
confundidos. En aras de predecir hemos esbozado una serie de equívocas
explicaciones. Nos quedamos en lo contiguo y olvidamos lo profundo.
Hemos explicado las consecuencias pero dejamos de lado las causas,
y en éstas, se encuentran las respuestas a muchas de nuestras
interrogantes.
Estudiar al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador
desde una visión coyuntural es limitado, incluso obsoleto. Tratar
de diseñar complejas explicaciones a la luz de las circunstancias
es inútil, impreciso, vago y hasta a veces confuso. Es así como
hemos llegado a conclusiones torpes: Qué si Andrés Manuel perdió
fue por su intransigencia, por la famosa silla vacía en el primer
debate que le resto electores, por haber atacado al Presidente
y agredido la embestidura presidencial; por la elección de Estado,
por la influencia del Consejo Coordinador Empresarial, por la
guerra sucia o simplemente porque “es un peligro para México”.
Y muy probablemente todos estos acontecimientos influyeron en
alguna medida en el resultado final, sin embargo, no podemos esgrimirlos
como razones fundamentales del colapso. No podemos estudiarlos
como causas cuando han sido consecuencias de un contexto específico,
de una trama profunda, de un paisaje complejo formado a través
de diferentes sucesos en diversos momentos. ¿Qué es lo que hubiera
sucedido sí el Sr. López Obrador hubiera ganado? ¿Qué tipo de
argumentos utilizaríamos, qué explicaciones daríamos para entender
su triunfo? Sin lugar a dudas los mismo argumentos, pero en sentido
contrario. Ésta es una forma muy tramposa de explicar la realidad,
un método confuso para llegar al fondo. Una vía equivocada para
entregar resultados.
Hemos caído en lugares comunes tratando de explicar el presente,
cuando sólo deberíamos de describirlo. Ahora, después de la elección,
es habitual encontrar argumentos simplistas: qué Andrés Manuel
ha perdido la cabeza y se le ha nublado la vista. No ve, no entiende,
no comprende razones. Qué lo hemos perdido y qué amenaza con desequilibrar
al país y sus instituciones; qué estamos al borde de la violencia
y en el camino equivocado. Muy seguramente hay mucho de cierto
en estas afirmaciones, pero la locura no es calificativo, ni explicación.
Andrés Manuel no es un loco, ni un Mesías diabólico, ni mucho
menos un valiente redentor de la nación. Es simplemente un actor
político más –mucho más astuto de lo normal- muy racional y poco
pasional, sabe lo que hace, entiende lo que quiere, él -como otros-
busca el poder; (finalmente la política es la lucha por el poder)
y sus acciones obedecen a estos factores. Podemos discernir entre
sus métodos, podemos refutar los medios que utiliza, poner en
tela de juicio las consecuencias que conllevan, pero nunca, dudar
sobre el objetivo.
Para entender a AMLO es preciso explicar el contexto, analizarlo
desde otra perspectiva, bajo otros lentes. Andrés Manuel debe
ser estudiado como un actor político más, que puede ser entendido
bajo la luz de la razón y la elección racional. Es una persona
en un contexto específico. La pregunta debiera ser ¿qué es lo
que haría un político x en una circunstancia y? Lector lectora
queridos, debemos despersonalizar la crítica hacia AMLO, precisamente,
para entenderlo. Creo que la pregunta más significativa de los
comicios electorales de este 2006 será, más allá del político
tropical que aspiró al poder, ¿Cómo es que un actor como Andrés
Manuel llegó hasta donde está, cómo se creó en el contexto mexicano?
En este sentido, es más importante entender por qué existe, que
pensar en lo que hará y hasta donde llegará.
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