“Brindo por la mujer”
Así comienza su participación “Arturo” -el bohemio
puro de noble corazón y gran cabeza- en el poema “El brindis del
bohemio” de Guillermo Aguirre y Fierro.
Y hoy, con gran júbilo, reitero la invitación: ¡Brindemos por
la mujer! Y por todas, incluso por aquellas en las que “halláis
consuelo en la tristeza rescoldo de placer ¡desventurados! Por
las mismas “que brindan sus hechizos cuando besáis sus rizos artificiosamente
perfumados” hoy, yo si brindo por todas compañeros.
Y yo cómo Juan –otro bohemio del poema- brindo “porque en mi mente
brote un torrente de inspiración divina y seductora, porque vibre
en las cuerdas de mi lira el verso que suspira, que sonríe, que
canta y que enamora; brindo porque mis versos cual saetas lleguen
hasta las grietas formadas de metal y de granito, del corazón
de la mujer que a desdenes me mata... Porque a su corazón llegue
mi canto…”
Y es que hoy celebramos el día internacional de la mujer. Se trata
de una tradición, de una lucha en pro de la igualdad, la justicia,
la paz y el desarrollo femenino. Una fecha especial en que las
mujeres de todo el mundo conmemoran, precisamente eso, ser mujeres.
El 8 marzo se refiere a una ocasión para reflexionar sobre los
avances y los pendientes, para exigir cambios y, finalmente, celebrar
los actos de valor y las decisiones de aquellas que han contribuido
en la lucha por los derechos de la mujer.
Y puedo justificar la evocación de un día especial para la mujer,
decir por ejemplo, que las mujeres a lo largo de la historia han
sido objeto de violencia, discriminación y falta de oportunidades.
Decir, también, que la violencia contra la mujer es el delito
más común pero el menos castigado en el mundo, o que la estimación
anual de mujeres obligadas a ejercer prostitución, o vendidas
para ese fin, se encuentra entre los 700 mil y los 4 millones.
Argumentar, por ejemplo, que a nivel mundial las mujeres de entre
15 y 44 años tienen más probabilidades de morir debido a la violencia
masculina que por causas como el cáncer, la malaria, los accidentes
de tráfico o la guerra, combinadas. Y que se estima que todos
los años más de 2 millones de niñas son objeto de mutilación genital,
lo que equivale a una niña cada 15 segundos.
Cifras alarmantes, que sirven de recordatorio y justificación
para que la mujer tenga, por lo menos, un día especial; un día
diferente, en el que levante la voz y exija resultados. Y es que
en México la batalla por la igualdad de género parece estancada,
aprisionada y objeto de viles engaños mediáticos. Eso es, justamente,
la recién aprobada Ley General de Acceso de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia; una ley vaga, imprecisa, ineficaz que
sólo busca dar la impresión de que nuestros legisladores trabajan
en favor de los derechos de las mujeres, cuando en la realidad
poco hacen; una legislación barata pero políticamente correcta
que el Presidente Calderón no se atrevió a vetar. De iniciativas
cómo esta a nada, es mejor la nada.
El asunto del género ya no se concentra sólo en la aceptación
de un estado de desigualdad y discriminación hacia las mujeres,
es bastante obvio, ahora se deben de crear los mecanismos necesarios
para llegar a una verdadera equidad. Se trata de llevar a las
mujeres a las mesas de los debates y decisión. Transversalizar
la perspectiva de género, es decir, situar los asuntos de género
al centro de las decisiones políticas, estructuras institucionales
y la asignación de recursos
Yo no sé ustedes, mis muy estimados lectores, pero la verdad es
que yo no fuera quién soy ni sería el que voy a ser, sin el delicado
toque de la mujer. Todas -unas más que otras- han influenciado
consistentemente mi vida. Nacido en el seno de un peculiar matriarcado,
educado a fuerza de bravas mujeres; arropado, todos los días,
del corazón abierto y entregado de mi sacrosanta madre e impulsado,
en cada momento, con la fuerza de mis sabias hermanas y alborotadas
tías; yo sin duda, hoy y siempre, les rindo un sincero homenaje
a todas y cada una de ellas.
Brújula Ciudadana
Transversalizar el concepto de género en México significa trasladar
a la mujer al centro del poder. A nivel Nacional, sólo el 3.5% de
las presidencias municipales son encabezadas por mujeres. En el
actual congreso legislativo, de 500 escaños, solamente 116 son para
mujeres, es decir, el 23.2% y finalmente tenemos sólo 23 senadoras
y una gobernadora. De lo que habló es de empoderamiento femenino,
de otra forma, la búsqueda y consecución de una igualdad de género
verdadera se quedara en un absurdo discurso.
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