Operación Partido…
Ya lo decía Aristóteles: “El hombre es un animal político por
excelencia”. Idea que contrasta fuertemente con la naturaleza
de la mayoría de los políticos mexicanos, la cual se compone de
un mayor grado de animalidad que de política.
Afortunadamente no es el caso de nuestro Presidente. Felipe Calderón
ha demostrado ser, por mucho, uno de los políticos más eficaces
de los últimos 15 años. Su capacidad operativa, su talento conciliador
y concertador delatan el argumento. Allí está la primera Reforma
estructural, la del ISSSTE, (en los últimos diez años) como prueba
fehaciente de ello. También, la renovación del Consejo Nacional
de su partido refuerza el testimonio.
Para nadie es noticia que Felipe Calderón encontró en su partido,
Acción Nacional, a su más férreo opositor y en Manuel Espino (dirigente
del PAN) a su mejor adversario. La lucha intestina por el control
de Acción Nacional y, por lo tanto, por espacios reales de poder
es para todos evidente. El partido del Presidente se ha convertido
en su principal enemigo y no en un aliado confiable. En lugar
de una sana cercanía optaron por convertirse en un obstáculo complicado.
Ahora, de cara a la elección de los nuevos consejeros nacionales,
Felipe Calderón alistó sus mejores baterías para recuperar su
partido; con base en una operación política “subterránea” y a
través de negociaciones y amarres en corto es prácticamente un
hecho que la mayoría de los nuevos consejeros panistas serán del
equipo Calderonista; una herramienta sólida que servirá para controlar
nuevamente al Partido, ya que en el Consejo Nacional es dónde
se acuerda –entre otras cosas- al nuevo dirigente del PAN.
Calderón a través de sus mejores operadores (Juan Camilo Muriño
y Francisco Ramírez Acuña) ha hecho las negociaciones pertinentes
para alzarse con la victoria y así, terminar con el fuego amigo.
En los hechos, el Yunque, representado por Manuel Espino ha perdido
la batalla y han sido relegados de la toma de decisiones; ahora
solamente alcanzan a implementar peligrosas estrategias para no
perder todo. Muestra de ello fue la acusación que Enrique Navarro,
Secretario de Fortalecimiento Interno del CEN panista, soltó contra
el gobierno federal y específicamente contra Gobernación; señalando
una posible injerencia del gobierno de Calderón sobre la renovación
de los Consejeros. Estrategia torpe y burda que no tuvo el alcance
deseado.
Y ciertamente Calderón y su gobierno están influyendo en la renovación
de dicho Consejo; lo qué se juega es muy costoso y apreciado,
nada más y nada menos que el control de Acción Nacional; partido
político sumamente indispensable como aliado del Presidente y,
más allá del análisis sobre la legalidad o inclusive, sobre lo
políticamente correcto de la acción; la verdad de las cosas es
que en todas las democracias del mundo, el Partido del Presidente
casi siempre camina de la mano del mismo mandatario. No significa
que este cooptado a los intereses personalísimos del Ejecutivo
(Cómo operó el PRI durante más de 70 años), sino que funcione
como un apoyo directo, confiable y viable para las propuestas
Presidenciales en el congreso; una sana cercanía nada más que
eso.
La situación actual del país requiere de tejer acuerdos muy frágiles;
de conciliar lo que parece irreconciliable con los diferentes
actores políticos. Calderón ha tenido que pagar severos costos
y grandes facturas para lograr sólo una Reforma. El PRI y los
Sindicatos hasta ahora han sido sus mejores aliados, sin embargo,
todos estos deben ser socios temporales, alianzas incómodas que
en algún momento deberá romper. En el PAN, naturalmente debiera
estar su mejor compañero de batalla, no ha sucedido así pero sucederá.
Una vez que el Presidente recuperé el control de su partido; para
ello no falta mucho, esperemos a mediados de marzo del 2008.
Calderón ha entendido muy bien su papel cómo Presidente; con base
en una operación eficaz, subterránea, a través de una bajo perfil;
pagando costos de corto plazo y esperando beneficios futuros.
Apostando más por el dialogo y la negociación que por circo mediático,
ha alcanzado cierto grado de movilidad y maniobra. Ahora en la
pelea contra la extrema derecha de su partido, prácticamente se
ha anunciado su victoria. Sin nada extraordinario sucede, pronto
el Presidente se reencontrará con el PAN y se convertirá en su
principal herramienta para la negociación parlamentaria.
Brújula Ciudadana
Marcelo Ebrard anda en plan grande. No sólo
no se contenta con expropiar a la delincuencia organizada, sino
que también fomenta el uso de la bicicleta y construye playas
urbanas. Ahora la administración capitalina pretende echar a andar
un servicio de internet inalámbrico gratuito en escuelas, oficinas
y espacios públicos como parques y plazas; además de implementar
un sistema de videovigilancia con 4 mil cámaras para prevenir
y combatir delitos. Para ello ha firmado un convenio de colaboración
con la empresa china ZTE. Su primer viaje a China parece dejar
frutos. No cabe duda, las acciones serán el mejor caballo de hacienda
para la Presidencial de Ebrard.
|