México: ¿Democracia Plena?
Yo no se ustedes, lector lectora queridos, pero
yo cada vez más me convenzo de que la democracia mexicana no funciona
como debiera. Por todos lados encuentro elementos que invitan
a una reflexión profunda sobre el estado actual de nuestro sistema
político; variables cotidianas que sugieren un retroceso democrático
y no un avance en sentido positivo. México y su sistema político
se estancan, se degradan, no logran consolidarse y se estacionan
peligrosamente en el desenfrenado deseo de poder de sus élites
políticas.
Hoy, a 7 años de la alternancia, nos encontramos suspendidos en
los vaivenes mediáticos y presos ha los designios personalísimos
de nuestros gobernantes. Para muestra dos botones:
Zongolica huele a gato encerrado: La muerte de
una mujer indígena en la Sierra del Estado de Veracruz se ha convertido
en una guerra de declaraciones contradictorias, erróneas y confusas.
La delgada línea entre la justicia y la impunidad parece desvanecerse.
Un espiral político crece y pervierte la verdad de los hechos.
Lo cierto de las cosas es que no hay nada cierto. El pasado 26
de febrero falleció la señora Ernestina Ascensio Rosario –indígena
de 73 años- el primer reporte de las autoridades, de la Procuraduría
de Justicia Veracruzana, señaló una presunta violación tumultuaria
por parte de elementos del Ejercito Mexicano. Argumentó que semanas
después fue desmentido por la CNDH que dirige José Luis Soberanes,
al declarar que la señora Ernestina murió a causa de una gastritis
severa.
Entonces, tenemos dos versiones abismalmente distintas y contradictorias
sobre lo sucedido. La primera que señala directamente a miembros
de la milicia como los responsables del atroz crimen y la segunda,
que los absuelve de total culpabilidad.
La contradicción, la mentira y la impunidad con que se ha manejado
la muerte de la señora Ernestina Ascensión deben de preocuparnos
a todos. Todo gobierno que se dice democrático, tiene la obligación
de velar por la verdad y la impartición de justicia. En un México
en donde el Ejercito se ha convertido en el brazo de poder y estabilidad
del Ejecutivo, cualquier daño a su honorabilidad sería dañino.
Sin embargo, menos honorable y más brutal resulta que se encubra
una presunta violación de una anciana que pastoreaba sus ovejas.
Por la credibilidad de las instituciones inmiscuidas en el asunto
el crimen debe de ser aclarado. ¿Qué paso con doña Ernestina?
Sindicato Minero: Dejos de corrupción. El Cuarto
Tribunal Colegiado en materia de trabajo encontró que la dirigencia
de Napoleón Gómez Urrutia fue depuesta de forma ilegal y arbitraria
a través de firmas apócrifas en documentos oficiales; (documentos
que después fueron robados de las mismas oficinas de la PGR).
A todas luces es evidente una operación política gubernamental
para deponer a un líder sindical incómodo. Todo bajo la supervisión
y beneplácito del entonces Presidente Fox y sus Secretarios de
Estado Carlos Abascal Carranza y Francisco Javier Salazar. Estamos
claramente, ante una inminente violación de la autonomía Sindical
por parte del Gobierno; presenciamos la confabulación de una operación
política, mañosa e ilegal, emprendida desde los pinos para proteger
intereses privados y públicos (Grupo México y Vicente Fox).
Hemos sido testigos de la eliminación -al más puro estilo priísta-
de un adversario Sindical. Si bien sobre Napoleón Gómez Urrutia
pesan acusaciones por presuntos desvíos de más de 55 millones
de dólares (de las cuales tendrá que responder penalmente), esto
no es causal suficiente para maquinar desde el gobierno su restitución.
Muy preocupante resulta que, en una supuesta Democracia plena,
el gobierno destituya ilegalmente a líderes sindicales y se acuerde
con intereses privados el futuro de un supuesto Sindicato “autónomo”.
En toda democracia moderna, las instituciones significan su primer
motor, funcionan como extremidades fundamentales para el desarrollo
del sistema político; sin embargo, en nuestro país últimamente
hemos atestiguado lo contrario, y en lugar de apoyar el desarrollo
democrático, nuestras instituciones, se han convertido en herramientas
para la opacidad, la ilegalidad y la injusticia. Entonces ¿Esto
es democracia plena?
Brújula Ciudadana
Y los botones no terminan: Oaxaca y su “virrey”
Ulises Ruiz, Puebla y su Gobernador “Precioso”, Monterrey, Michoacán,
Guerrero, Sinaloa, Baja California, Distrito Federal y su violencia
exorbitante. Lector y lectora queridos, no quiero ser un aguafiestas,
pero si miramos el bosque entero, fácilmente nos percataremos
de la fragilidad de nuestro sistema y podremos advertir que nuestro
Estado no es más que un leviatán de cartón frente a los ciudadanos
y, al mismo tiempo, complaciente con los poderosos.
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