La Plaza del Angel
.
.
.
.
 
  La Encuesta del Angel
A cuantos salarios mínimos asciendo su ingreso mensual?

menos de 4 veces

menos de 10 veces

mas de 10 veces

 
 
..
.

Acción Nacional: Ente la lucha y el precipicio

Para nadie resulta un secreto que dentro del PAN se desarrolla una lucha intestina por el control del partido y por el acceso al poder, y no es raro que resulté así, en toda institución política existen grupos que pelean por mejores condiciones para obtener cuotas de poder; sin embargo, lo peligroso del asunto es que se ha ventilado públicamente esta lucha y además, pareciera que los panistas se están perdiendo en la beligerancia y descuidando frentes más importantes.

Desde Yucatán y la abrupta salida de Ana Rosa Payán hasta el activismo desenfrenado de Vicente Fox, pasando por las torpezas y declaraciones de Manuel Espino encontramos rasgos distintivos del enfrentamiento. Un fenómeno común que ha desencadenado otro más peligroso: El síndrome del mal alpinista lo he nombrado, y se refiere a la incapacidad de las elites políticas –en este caso los lideres de Acción Nacional- de mantener el control y la cordura cuando se accede a la cima, en lugar de una detentación responsable y prudente del poder se manifiesta una ambición desmedida y falta de inteligencia para administrar los nuevos recursos.

En el interior del Partido de gesta una feroz lucha interna por el control de la institución, dos grandes grupos se enfrentan en una lucha por el poder. Dos Presidentes -el del país y el del partido- se han enfrascado, con toda su infantería, en un peligroso duelo que amenaza con el rompimiento.

La operación partido está en marcha, panistas doctrinarios (Felipe Calderón) y yunquistas (Manuel Espino) emplean sus baterías a fondo de cara a la renovación de los consejeros, quieren controlar el Consejo Nacional y de paso al partido. En la primera etapa de la selección de consejeros Calderón arrasó por proporción de 3 a 1, pero luego, cuando llegó el turno de los Estados más conservadores, Espino repuntó en la batalla.

El balance es un empate y todavía nadie puede declararse victorioso; la lucha es crucial porque lo que se juega es muy valioso, nada más y nada menos la postulación del próximo dirigente de Acción Nacional y por lo tanto, la posibilidad de dirigir al Partido a una sana cercanía con el Presidente o continuar por la línea de golpeo que mantiene Manuel Espino.

Ya con sus cuentas hechas y al percatarse de que todavía podía ganar la batalla, Espino reconfiguró la contraofensiva y desde Europa lanzó duros golpes al Presidente. Utilizando a Vicente Fox de infantería se aferra por el control del consejo nacional. Y entonces, Fox motando a caballo se autonombra el nuevo “paladín de la democracia” en América Latina; despotrica contra Hugo Chávez y su gobierno “autoritario, demagogo y dictatorial” y desequilibra los intentos para restablecer las relaciones diplomáticas con Venezuela.

Manuel Espino ha encontrado en Vicente Fox una suerte de caricaturesco Quijote, que en su afán por alcanzar la presidencia de la Internacional Demócrata Cristiana, se ha convertido en un útil y obediente soldado que arremete contra Felipe Calderón cuando su titiritero lo ordena.

Cada vez más en el partido aparecen signos de esta batalla. Las fibras éticas de sus integrantes se han debilitado. El poder los ha convertido en mediocres escaladores promedio. Vestigios de corrupción y crimen aparecen en medio del campo de batalla, pero lo más importante del asunto es que están dejando de lado otras cruzadas importantes.

Se les fue el tema del aborto, issue importante para el panismo tradicional, porque no supieron organizar una estrategia efectiva para evitar su despenalización; y en 20 días se define Yucatán, Estado en el que el PAN debió ganar por amplio margen, y ahora el PRI está a sólo dos puntos porcentuales y, aunque finalmente el PAN se alce con la victoria habrá perdido un importante segmento de su voto. Sí los panistas se mantienen en la línea de confrontación estará más cerca del precipicio que de la victoria.

Brújula Ciudadana

Hoy (3 de Mayo) se celebra el día internacional de la libertad de expresión, algo así como el día del periodista, pero no hay mucho que festejar: 150 periodistas fueron asesinados en todo el planeta durante 2006, 17 de ellos en América Latina, siete en México. Y los asesinatos continúan. Qué alguien le diga al crimen organizado que la libertad de expresión es real, o por lo menos, debiera serlo.

 
Regresar al Índice