De uno en uno, hasta el cuarto
poder…
Las campañas para elegir a nuestro presidente
han comenzado, unos y otros se dan con todo, planearon el camino
desde un inicio, aunque pareciera que a algunos les funciona mejor
que a otros. Por tierra y aire estamos siendo bombardeados por
los candidatos y sus partidos. Promesas vacías, propuestas sin
fondo y contenido, palabras y sólo palabras es lo que nos ofrecen,
castillos al aire en un México que necesita construirse vigorosamente.
Sin embargo, un hecho ha pasado inadvertido para el ojo común
del electorado. Una competencia simultánea a los aspirantes presidenciales
se está llevando acabo, estamos presenciando una carrera en la
que muchos pueden triunfar; o por lo menos dos (televisa y tv
azteca). El cuarto poder –los medios de comunicación- también
compiten por ser los consentidos de los candidatos, y es que del
60 al 70% de los recursos que el IFE otorga a los partidos para
gastos en campaña, son destinados a los medios masivos de comunicación.
Todos los días en horarios estelares (AAA) hemos sido testigos
de la inmensa cantidad de spots televisivos y radiofónicos de
cada uno de los 5 candidatos presidenciales. Cada uno con su particularidad
pero todos ellos con un lugar común: Falta de propuestas concretas,
de acciones claras, de caminos seguros. Pero hagamos un análisis
a cada uno de los spots televisivos de los tres principales partidos:
PAN, PRI Y PRD.
Andrés Manuel López Obrador parece haber entendido bien la dinámica
del poder y de los medios. Desde la jefatura de gobierno del D.F.,
con sus conferencias mañaneras, le quedo claro el papel que jugaría
la televisión en su campaña. Hoy, a escasos meses de elegir a
nuestro próximo presidente, pareciera ser el gran triunfador en
los medios electrónicos. Con una inversión de 43 millones 765
mil pesos ha logrado posicionarse en el primer lugar de la contienda.
Sus spots televisivos son ágiles, concretos y certeros para un
electorado específico. Sólo promete lo que ya hizo durante su
mandato en el Distrito Federal, no más, no menos. Obra pública,
útiles escolares, apoyo a adultos mayores son sus propuestas;
que caen bien entre el electorado sin importar su viabilidad.
HONESTIDAD VALIENTE, es el slogan de campaña perfecto para este
animal político, que astutamente ha sabido disfrazarse para salir
bien librado de la contienda electoral, ha enamorado al grueso
del electorado mexicano sin importar que su “gran proyecto de
nación” no tenga acomodo en nuestra Nación. En definitiva AMLO
ha hecho bien su trabajo mediático y goza de los resultados.
Para Felipe Calderón las cosas pintan gris. Comenzó con una gran
fuerza, pero las imprecisiones de su equipo de campaña lo han
ido relegando de la competencia. Sus spots televisivos no han
sido los correctos; y es que ha malgastado su tiempo en convencer
a una parte del electorado que ya tiene en la bolsa, los educados,
los conservadores, los panistas, los viejos, los que entiende
que es bueno para México ya están con él, sin embargo, se ha olvidado
de aquellos que harán la diferencia en las urnas: Los liberales,
los menos educados, los de abajo, los jóvenes, los que no entienden
el juego del poder. Con la mayor inversión en los medios -184
millones 428 mil pesos-, Felipe está dejando escapar su gran oportunidad.
Sus spots televisivos no reflejan el “valor y la pasión” que tanto
pregona, ha cometido un grave error en marketing político, pues
se ha posicionado en temas bien focalizados por su principal adversario
(AMLO). Sin embargo, aún está a tiempo de enderezar el timón electoral.
Por último Madrazo, quién ya no es Roberto sino Roberto Presidente,
ha tenido, paradójicamente, la mejor campaña publicitaria en medios
pero el peor resultado. Ni sus 73 millones 205 mil pesos pueden
revertir el “Efecto Madrazo”. Sus spots televisivos son excelentes
bajo la lupa del marketing político, ha sabido posicionarse en
los temas que a la mayoría de la gente le atañen, su slogan de
campaña “Mover a México, para que las cosas se hagan” no podría
ser mejor. Toda su publicidad despierta pasión y coraje, valentía
y ganas de hacer las cosas. Durante los primeros 30 segundos de
sus comerciales atrapa al electorado, sin embargo, los últimos
15 donde, inevitablemente, él aparece te hacen olvidar los 30
segundos anteriores. A Roberto Presidente, ni un Madrazo de publicidad
lo salvarán de perder la silla presidencial. A menos que el fraude
prevalezca.
Pues así las cosas, lector lectora queridos. Cada uno a su modo
ha ido construyendo su victoria o su sepulcro. Pero no dejemos
engañarnos, la importancia del análisis no radica en quién lo
ha hecho mejor o peor; la importancia está en reflexionar sobre
el destino y el uso de los más de 5 mil millones de pesos que
los candidatos y sus partidos, regalan cada sexenio a los medios
de comunicación. Yo me pregunto: ¿quién es el cuarto poder?! |