¿El fin de la lucha y un nuevo
comienzo?
Algunos dicen que la lógica se impuso, qué muchos
elementos ya señalaban la caída de los ultras y el resurgimiento
de los doctrinarios. La verdad de las cosas -yo creo- es que nadie
tenía una idea clara de lo que podía pasar. Al termino del conclave
lo que se impuso fue la capacidad, la operación, el dialogo, los
consensos y el poder. Finalmente el poder ofusca, impresiona,
y logra consensos. La mayoría le entro a la cargada.
El sábado pasado se llevo a cabo la renovación de los últimos
150 consejeros nacionales del Partido Acción Nacional. Por fin
quedó instalado en nuevo cuerpo colegiado que determinará el accionar
del partido los próximos años y, lo más importante, se construyó
un nuevo equilibrio poder que decidirá al próximo Presidente Nacional
del partido.
Después de una intestina lucha entre los dos grupos más influyentes
dentro del partido azul, uno, el del Presidente Calderón, resultó
victorioso en la batalla. Calderón ganó, por lo menos, 120 posiciones
de las 150 en disputa. El otro, el de Espino, resultó “espinado”
y sucumbió ante la operación y calidad negociadora de sus adversarios.
Finalmente el Presidente de México acertó en su estrategia y con
mayores recursos, propios del poder ejecutivo, eliminó –casi por
completo- al otro Presidente, el del partido, quién se quedará
nueve meses, literalmente, en la congeladora política.
Dos cosas quedaron muy claras el pasado sábado en León Guanajuato:
Primero que Felipe Calderón tiene una mayoría clara dentro del
consejo nacional y segundo, Espino no sólo perdió sino que ahora
es un actor incómodo para los suyos. Manuel Espino no sólo recordará
el 2 de junio como la fecha en que fue expulsado de los espacios
de poder real dentro de su partido, sino como el día en que fue
abucheado, vapuleado, confrontado y ridiculizado por sus militantes.
Sin embargo, la nueva mayoría calderonista no significa un cheque
en blanco para el Presidente, tendrá que trabajar igual de duro
y con la misma estrategia de consensos para llegar a buen puerto.
En primera instancia ya se puede observar la conformación de una
tercera tribu o grupo en juego, y es que Santiago Creel –con muy
buen timmig y siendo fiel a su estilo oportunista- decidió retirarle
el apoyo a Manuel Espino y configurar el inicio de una nueva corriente
alterna a las dos más grandes grupos en confrontación. Corriente
que será definitiva para inclinar la balanza de las decisiones.
En segundo lugar, aparentemente el grupo del Presidente Calderón
tomó ventaja para la elección del próximo Presidente de Acción
Nacional. Sin duda, podrá elegir a cualquiera de sus dos hombres
más cercanos: Germán Martínez o Cesar Nava, ambos son de todas
las confianzas del Presidente. Martínez es un hombre de mano dura
y operación efectiva, obviamente la primera alternativa para Calderón,
aunque con pocos consensos dentro de la cúpula partidista; por
el contrario Nava es un panista que logra mayores simpatías entre
sus compañeros, por lo que sería una buena alternativa en caso
de que los números aprieten.
Sin embargo, con cualquiera de ellos enviaría un mensaje poco
positivo para la relación partido-gobierno. Finalmente, en el
centro del debate la disyuntiva para el Partido y los panistas
se encuentra entre convertirse en un partido en el poder, o ser
un partido del poder. Ser un partido que se somete a los designios
presidenciales o simplemente apoyarlo cuando se exige y disentir
cuando se necesita. Una sana cercanía ni más ni menos, un equilibrio
saludable esta es la cuestión.
Y precisamente, lo más destacable del encuentro panista consistió
en que se lograron las bases y los elementos para evitar las mayorías
absolutas, convertirse en un partido en el poder y trazar el camino
para aprender a ser verdadera oposición.
Brújula Ciudadana
¿Llegará la noche de los cuchillos largos para
los ultraconservadores del PAN? Sí el Presidente es cauto concluirá
que la venganza política no es una estrategia inteligente en este
momento. Qué mejor castigo para Espino y su partido que saberse
derrotados y a punto de la exclusión de los espacios de poder
durante los próximos seis años. La congeladora para está gente
es más que suficiente. Sólo una pregunta mis queridos lectores:
Yun ¿qué? . |