La política del chantaje
Muy bien ha señalado el maestro Federico Reyes
Heroles “Con jorobas, tentáculos, callosidades, malformaciones.
Así se mira la cultura política de nuestros dirigentes. La nuestra
es una democracia bajo chantaje. Toda democracia es una aceptación
tácita y explícita de las reglas del juego; toda democracia… supone
la aceptación de la derrota, sin chantaje…” (Reforma 17/07/07)
En las últimas semanas hemos sido testigos, mis queridos lectores,
de diferentes ataques y frentes de batalla que se le van imponiendo
al Gobierno Federal; desde “cuentos chinos” hasta “atentados terroristas”,
pero cada uno de ellos con un común denominador: Amenazar, intimidar,
confrontar, advertir y, finalmente, chantajear al Gobierno del
Presidente Felipe Calderón y, por lo tanto, a todos los mexicanos,
a todos nosotros.
Primero el cuento del chino Zhenli Ye Gon, que se dice victima
de un complot –al más puro estilo del peje- que se orquestó desde
la cúpula panista y sus más altos militantes, entre ellos el actual
Secretario del Trabajo Javier Lozano Alarcón quién, según la alta
dosis de imaginación del chino lo amenazó de muerte si no cooperaba
para el resguardo de más de 205 millones de dólares en su casa,
y claro, él muy obediente aceptó guardar el dinerito; pero una
vez que fue descubierto y acusado de fabricar y distribuir sustancias
ilícitas entonces sí denunció la presunta extorsión.
A todas luces, un burdo y caricaturesco chantaje para lograr mejores
condiciones de negociación ante la justicia. Un particular, medio
mexicano y medio chino, amenazando e intentado intimidar al Gobierno
Federal con base en un escándalo mediático, que los medios y la
oposición han explotado en su beneficio.
Poco después, explosiones y terror en ductos de PEMEX. Inevitablemente
el Estado Mexicano se torna vulnerable, se percibe débil e incapaz
de proteger los recursos del país, un gobierno frágil y sensible
al sabotaje. Un chantaje diferente y más peligroso. El sobrecogimiento
y la duda permean en la ciudadanía y con justa razón, el aparato
de inteligencia del gobierno no hace su trabajo, no sabe prevenir.
Después de cinco días el EPR celebra el atentado, una guerrilla
en desuso de repente se convierte en protagonista. Dudas razonables
se alzan en el horizonte, dicen los que saben que simplemente
es una cortina de humo, qué buscan desviar la atención de la opinión
pública en el caso del chino, en todo caso sí así fuera no lo
consiguieron; sin embargo hay que tener cuidado, caminemos tranquilos
y busquemos salidas. El Leviatán debe fortalecerse, mostrar su
musculatura y aplicar con rigor su fuerza.
Finalmente los chantajes no terminan. Allí está el “Peje Presidente”
azuzando, confrontando, invitando a la ruptura y provocando la
batalla. Amenazando y cooptando a través de las calles, chantajeando
por medio de la tele. Con base en una política del miedo, del
odio, de la violencia abona el camino de su candidatura. Desafía
al Gobierno constitucionalmente electo y, en ocasiones, les gana
la partida.
También Oaxaca y su dolorosísimo conflicto, una absurda pelea
entre lo legítimo y lo válido; lo prudente, lo honesto. Con un
remedo de gobernador (así con minúsculas) que se siente “gran
señor feudal” y gobierna con base en la política del garrote,
ofreciendo zanahoria a los corruptibles y garrote a los necios.
Y al final el miedo y la violencia imperan. El chantaje es un
arma de todos: Maestros, Appistas y gobierno lo usan discrecionalmente.
La Política del chantaje sólo logra bueno dividendos ante gobiernos
débiles o corruptos, la amenaza y la intimidación solamente cumple
su objetivo frente a “leviatanes de cartón”, ante un Estado cooptado
y maniatado por los intereses de unos cuantos; el miedo y el chantaje
funcionan en sistemas políticos que mantienen partidos de oportunistas
y mafiosos. Y, precisamente, en esto se ha ido convirtiendo el
Estado Mexicano un leviatán musculoso pero sumamente ineficiente;
un Estado débil que ha perdido el monopolio al uso legítimo de
la fuerza; en síntesis, un leviatán enfermo convertido en un jugoso
botín sexenal.
Brújula Ciudadana
¿Un chantaje menos? Probablemente. Andrés Manuel
López Obrador va perdiendo la batalla rumbo a la renovación de
la dirigencia del PRD. Parece que los chuchos aplastarán al Mesías
tropical y construyen poco a poco su momento. Se comenta que la
corriente nueva izquierda ganará el 65% de los espacios para delegados
al próximo Congreso Nacional en donde, entre otras cosas, renovarán
la dirigencia del Partido. Los dados están echados, tendremos
que esperar. |