El retorno de los doctrinarios…
La lucha intestina que se vive dentro del Partido
Acción Nacional desde que el Presidente Felipe Calderón llegó
a los pinos ha entrado a su fase terminal. Estamos muy cerca de
atestiguar una suerte de “rescate partidista” por parte de la
casa Presidencial y sus principales operadores; muy pronto (seis
meses) la cruzada por la recuperación del partido llegará a su
fin y todo parece indicar que el equipo de los Doctrinarios volverá
al poder después de haber sido echados de mala manera por Vicente
Fox y su equipo yunquista.
La estrategia para la recuperación del Partido que comenzó Felipe
Calderón todavía como Presidente electo ha comenzado a surtir
efectos y da muestras fehacientes de que el control político de
su partido quedará en manos de su equipo más cercano. Y en muy
buena hora se consolida está posibilidad porque sus –todavía-
aliados más confiables (PRI y Sindicatos) comienzan a encarecer
su amor en pro de las Reformas.
Para nadie es un secreto que Felipe Calderón encontró en su Partido
al más feroz de sus adversarios. De la mano de Manuel Espino,
la ultraderecha (Yunque) intentó someter al nuevo Presidente (igual
que hicieron con Fox) al exigirle cuotas de poder dentro de la
administración que se venia construyendo. Sin embargo, a pesar
de que Calderón venía de una complicada elección en que su legitimidad
era puesta en entredicho por una amplía gama del electorado y
la oposición, el Presidente logró negociar sólo una pequeña cuota
de poder para los yunquistas dentro de su gobierno (Gobernación,
Salud y Agricultura) y mantenerlos rezagados de cualquier toma
de decisión y poder real en la nueva administración.
A partir de ese momento, Calderón implementó una compleja “Operación
Partido” para recuperar a Acción Nacional como instrumento en
el gobierno y como un aliado natural en la promoción y construcción
de política pública gubernamental, pero al mismo tiempo como un
Partido autónomo, independiente y con vida propia, capaz de regresar
a sus orígenes fundacionales.
Hoy, a casi un año del comienzo de la lucha, ya con el control
de la mayoría de los miembros del Consejo Político de Acción Nacional
y con Germán Martínez Cázares como el ungido Presidencial el grupo
de los Doctrinarios se disponen a recuperar al partido y volver
a sus orígenes, no como un simple partido de oposición cuyo principal
objetivo es la consecución del poder, sino como un partido en
el gobierno con una dinámica y autonomía propia que mantiene viva
su ideología, con una fuerte coherencia y con altos niveles de
institucionalidad.
Esto es justamente lo que intentan los muchachos de Carlos Castillo
Peraza, este gran ideólogo, hombre de ética y moral indomables;
maestro de los hombres que hoy dirigen el país incluido Calderón;
jóvenes políticos de “tercera generación” que han llegado a lo
más alto del poder con el Presidente Felipe Calderón y que ahora
están dispuestos a vencer a sus adversarios en el tablero del
poder y así librar a su partido del oportunismo político y de
ideas y argumentos ultra conservadores que lo alejan de la realidad
del país.
En pocas palabras, la cruzada política para sacar a Manuel Espino
y sus yunquistas del CEN del PAN estaría apunto de finiquitarse
y el Presidente estaría en posibilidad de encontrarse con su partido
muy pronto. Y, aunque todavía el yunque tiene parque por quemar,
la verdad de las cosas es que muy seguramente Germán Martínez
ocupará la dirigencia del Partido en marzo del 2008.
La cuestión entonces se concentrará en la capacidad con que cuenta
uno de los más fuertes aliados y amigo personal del Presidente,
no sólo para convertir y acercar al panismo justo a los ideales
que ha venido perdiendo y convertirse en un puente que reconstruya
las fibras éticas de su partido, sino para encontrar el punto
medio de colaboración con su hasta hace poco jefe presidencial.
El nuevo Presidente de Acción Nacional tendrá que ser un dique
poderoso de reconciliación con el gobierno y encontrar el camino
adecuado para no convertirse en un Partido entreguista y cooptado
al Presidente en turno, sino en un partido en el gobierno que
sabe cooperar, ceder, negociar y denunciar cuando es necesario.
Una sana cercanía, ni más ni menos.
Brújula Ciudadana
El sábado pasado Milenio nos recordó que estamos
en guerra. Una lucha atroz contra el crimen organizado se encuentra
en proceso y nos indica saldos desastrosos: 2 mil 182 mexicanos
ejecutados entre el 1 de Enero y el 28 de Septiembre. 244 muertos
en junio, 217 en Julio, 282 en Agosto y más de 230 en Septiembre.
La pregunta es inevitable ¿Quién va ganando? |