La maestra: ¿Pasos en la azotea?
En política, lector y lectora queridos, el fondo
es forma; y una muy buena alternativa para comunicarse con los
adversarios son los mensajes y discursos cifrados. Esta especie
de nota, esta suerte de dicho que tiene todo el fondo en la forma
siempre son un buen vehículo para situarse en la realidad política
y entender o, muchas veces, atender el comunicado.
Los mensajes que estratégicamente lanzan los políticos a sus adversarios
muy pronto encuentran receptor. No requiere de mucha astucia simplemente
de medir muy bien los tiempos y esperar el momento adecuado. Siempre
habrá mensajero dispuestos a remitir el recado y hacer cimbrar
con la dedicatoria.
Estos mensajes no siempre son claros y muchas veces aparecen dispersos,
en ocasiones se triangulan, se mandan indirectamente; se matizan
pero casi siempre son certeros. Llegan a donde deben y hacen saber
o hacen entender algo a alguien. La política en este sentido se
dibuja como una especie de código Morse que hay que aprender para
no quedarse fuera del tablero.
Justamente una ola de mensajes se han venido incrementando desde
el gobierno federal que tienen como remitente a su -todavía- aliada
incómoda; poderosa política profesional y astuta estratega electoral:
Doña Elba Esther Gordillo que en estos últimos meses ha estado
recibiendo constantes dedicatorias y mensajes encontrados que,
sin duda alguna, avizoran tiempos difíciles a su personalísima
causa.
Para nadie es un secreto que el Gobierno Federal ha establecido
un matrimonio corriente con la más poderosa líder Sindical en
México y toda Latinoamérica. Y era de esperarse ya que la “profesora”
representa una maquinaria política y electoral brutalmente poderosa
con sus más de un millón de agremiados y sus miles de millones
de pesos libres de toda fiscalización. El cheque en blanco que
recibe mes con mes sumado al poderoso ejercito de maestros que
la respaldan hacen de la profesora Gordillo una jugadora política
de cuidado y de influencia toral en el ajedrez político mexicano.
Calderón la ha mantenido como una aliada incómoda pero ciertamente
necesaria, como un puente de interlocución con partidos y congresistas,
además de un apoyo fundamental para las reformas que se han aprobado
y las que se probarán durante este sexenio. La pregunta cardinal
entonces sería ¿hasta cuando? precisamente todos los mensajes
enviados comienzan a advertir que es el mismo Felipe Calderón
quién está cuestionándose la alianza con Gordillo.
Apenas el fin de semana pasado, uno de los hombres más cercanos
al Presidente, Cesar Nava, se cuestionó sobre el apoyo de la Profesora
hacia el Gobierno y el PAN, poniendo en entredicho la posibilidad
de su viabilidad y sugiriendo que los costos de esta “amistad”
han sido más altos que los beneficios. ¿Desliz verbal o mensaje
directo a la profesora?
Si miramos meses atrás nos daremos cuenta que no es la primera
vez que el mensaje de una posible ruptura con el Gobierno Federal
llega a oídos de la Profesora. El estate quieto no es nuevo, los
mensajes han sido continuos; sobre todo después de sus dolorosas
derrotas electorales. Yucatán y Michoacán, en donde los panistas
esperaban una cargada mayor por parte de Nueva Alianza (partido
de Gordillo) que simplemente se quedó en una amenaza poco creíble,
porque el voto de los profesores no se hizo presente. Los panistas
perdieron una Plaza histórica y un Estado donde tenían, por única
y primera vez, amplias posibilidades de gobernar. El poderío de
Gordillo no se dejó sentir.
Sumando a estas derrotas, también está el enorme pragmatismo de
Nueva Alianza en donde pacta, acuerda y negocia plazas políticas
y alianzas al mejor postor. Un aliado electoral que ha dejado
de ser confiable.
Por ello los mensajes no se hicieron esperar: Gordillo recibe
un fuerte jalón de orejas por confrontar a la Secretaria de Educación
Pública, Calderón presiona a la profesora para recular en sus
dichos y Elba se presenta en el evento de inauguración del ciclo
escolar. Después las voces unísonas del senado exigiendo cuantas
claras al Sindicato y mayor transparencia. Luego la instauración
del nuevo Sistema Nacional de Evaluación Educativa, que no es
otra cosa que la instauración de la rendición de cuentas, la transparencia
y la evaluación en el sistema educativo incluidos los profesores
y el Sindicato. Y el fin de semana pasado Cesar Nava declarando
sobre los costos de la alianza. Usted juzgará lector y lectora
queridos, pero para mi, se escuchan pasos en la azota de Gordillo.
Al tiempo..
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