Perdón Imposible. Guía para una puntuación más rica y consciente
José Antonio Millán
RBA, Barcelona, 2005, 172 p.
ISBN: 84-7871-278-X
El abismo que existe entre “Perdón imposible,
que cumpla su condena” y “Perdón, imposible que cumpla su condena”
resulta mucho más grande si se piensa que sólo está constituido
por una coma; una coma que, si bien mínima en proporciones, resulta
enorme en consecuencias. Así como la ortografía tiene reglas precisas
y concretas, la puntuación es fluctuante, pues más allá de una
serie de recomendaciones, la forma en que los usuarios de la escritura
en español utilizan los diversos signos de puntuación constituye
un conjunto de decisiones personales basadas, o eso se espera,
en una reflexión sobre el ritmo, el sentido y la forma del texto
que producen. En la escuela se aprenden una serie de reglas y
fáciles “guías de uso” de cada uno de los signos (“las comas implican
un respiro en la lectura”, “nunca punto después de cerrar un signo
de admiración”, “jamás una coma entre el sujeto y el predicado”,
etcétera), pero al momento de sentarse a escribir las cosas son
distintas: cada usuario de la cultura escrita debe decidir por
sí mismo cómo aderezar de signos ortográficos y de puntuación
las palabras que formula en su mente. Hay para quienes la puntuación
aparece, valga la redundancia, puntualmente apenas se la invoca
(generalmente, se trata de lectores voraces), pero hay muchos
otros para los que la decisión entre punto y seguido o punto y
aparte representa una tortura; para ellos esta formulado este
manual que, además de ser útil y provechoso, y de tratar un tema
tan necesario como olvidado, está escrito con el humor y la felicidad
de quien goza de la escritura y la reflexión sobre la lengua. |