La Plaza del Angel
.
.
.
.
 
  La Encuesta del Angel
A cuantos salarios mínimos asciendo su ingreso mensual?

menos de 4 veces

menos de 10 veces

mas de 10 veces

 
 
..
.
foto
 

Novelas Ejemplares

Miguel de Cervantes
Edición de Harry Sieber, Madrid, Cátedra, 1998, Letras Hispánicas 105, 2 t.
ISBN 84-376-0223-8
En este fatigado aniversario en el que resuenan las lecturas y loas de El Quijote en cualquier espacio público (sea jardín, plaza, recinto cultural o baño), vale la pena ser un poco escéptico, respirar hondo y preguntarse, en un esforzado ejercicio de íntima honestidad, por qué su lectura es tan indispensable para cualquier persona que se precie de ser “culta”. De entrada, es importante decir que no todo el mundo tiene, por fuerza, que leer El Quijote. Sobre todo, no es lo único de Cervantes que puede leerse —y disfrutarse—: existen las Novelas ejemplares, esas piezas de Cervantes tan encantadoras y tan olvidadas. No copian propiamente lo que hoy conocemos como el género de novela —pues es un género que Cervantes toma prestado del italiano, y que sólo se refiere a una forma nueva, novella, de escribir y contar una historia—, sino que se acercan más a aquello que hoy en día llamamos relato, o novela corta, y en ellas se condensa lo mejor de la escritura cervantina, sus temas, sus personajes y sus preocupaciones; se encuentran también los paradigmas de la época (la cuna como factor definitorio de la personalidad y el destino, por ejemplo; la belleza como signo inequívoco de virtud, o sea, las guapas a fuerza han de ser amables y piadosas, según las ideas neoplatónicas imperantes). Hay de todo: naufragios, batallas, piratas, fregonas ilustres, damiselas en desgracia, ingleses malos, malos, españoles buenos, buenos; en una frase, todo lo que constituye a un excelente y disfrutable relato de aventuras, como el mismo Quijote, pero con personajes y situaciones que, esos sí, constituyen toda una novedad.
 
Regresar al Índice