El temblar de una hoja
W. Somerset Maugham
Traducción de Eduardo Rabasa, México, Sexto Piso-Conaculta, 2005,
251 p.
ISBN 968-5679-43-6
La palabra clave en este conjunto de cuentos
del escritor francés W. Somerset Maugham es civilización. Básicamente,
porque se trata de seis relatos ubicados en las islas del Pacífico
(territorio que, a fuerza de ser descrito en forma general, poco
específica, termina convirtiéndose en una zona irreal, mítica)
a las que van llegando, por diferentes motivos y necesidades,
“hombres blancos”, con toda la carga urbana y moral que traen
consigo. La naturaleza exuberante, cuya belleza el autor no se
cansa de enfatizar, así como el desenfado de los nativos y la
enorme muralla que se levanta entre ellos y los occidentales (no
física, pero tangible, en cuanto a costumbres, expectativas, formas
de organizarse, maneras de percibir el mundo, etcétera), logran
actualizar las potencias más profundas de cada uno que llega;
los que podían darse la oportunidad de relajarse, cambiar su concepto
de éxito y disfrutar enormemente el exilio, lo hicieron, quienes,
en cambio, tenían dentro de sí una enorme capacidad de frustración
y sed de venganza se convirtieron, a fuerza de beber y reconcomerse
en sus errores, en monstruos de egoísmo y de resentimiento. Se
trata, según mi percepción, del mejor título, hasta ahora, de
esta joven casa editorial mexicana, pues los personajes que se
trazan en este volumen —con una economía narrativa que la hace
todavía más poderosa— son seres humanos que se ven obligados a
encararse a sí mismos y a cuestionarse su sistema de valores y
sus expectativas existenciales, y que nunca logran salir indemnes
de semejante duelo, más aún: algunos, incluso, mueren en el intento. |