Sueño profundo
Banana Yoshimoto
Traducción de Lourdes Porta, Tusquets, México, 2006, Andanzas
591, 172 p.
ISBN 970-699-134-4
El sueño en este conjunto de historias, como
en otras —Kitchen, por ejemplo— de la escritora japonesa Banana
Yoshimoto, (Tokio, 1964), cumple una función que va mucho más
allá de la mera búsqueda del descanso: el sueño es, al mismo tiempo,
un refugio y una especie de antesala de la muerte. Duerme la mujer
en coma, mientras la amante de su esposo duerme para huir de una
realidad que la abruma y la llena de culpa; duerme Shibami, mientras
espera la visita nocturna de su prima, Marie, para conversar de
su hermano muerto; duermen las mujeres para escapar de hombres
lejanos, indiferentes, ignorantes; duermen para escapar de vidas
vacías, absurdas. La única que no duerme es, precisamente, Shiori,
una mujer cuyo trabajo consiste en velar el sueño de los demás
—en ser su “bella despierta”, en una especie de abierto homenaje
a La casa de las bellas durmientes, del premio nobel Yasunari
Kawabata—, hasta que le abruma el insomnio y termina por suicidarse.
Un excelente conjunto de cuentos, habitados por la melancolía
y la penumbra de la siesta a media tarde, en los que el alma femenina
contemporánea es vista con ojos diferentes a los acostumbrados:
ya no se trata de seres peleoneros y emprendedores, con existencias
llenas de compromisos, metas y ocupaciones, son, por el contrario,
criaturas asustadas, sumidas en la desocupación de una vida sin
sentido, que sienten la necesidad de pedir ayuda y, al no encontrar
las palabras, prefieren acostarse a dormir y a olvidar. |