Fanáticos De Star Wars
Justavo Jarcía: Muy buenas
tardes, aficionados al séptimo arte. Los saluda con el
gusto de siempre, Justavo Jarcía, experto en todo lo relacionado
con el arte Cinematográfico. Este es mi programa CINEMUÉGANO
y hoy vamos a analizar uno de los fenómenos más
notables del mundo del cine: la serie de la Guerra de las Galaxias,
o sea, Star Wars, la saga producto de la mente creativa de mister
George Lucas quien, después del éxito de su segunda
película “American Graffiti” concentró
todo su esfuerzo en crear lo que sería el éxito
cinematográfico más relevante del siglo XX, la ya
mencionada trilogía de La Guerra de las Galaxias, que ahora
se ha convertido en una doble trilogía. Este fenómeno
del cine ha dado origen a innumerables análisis por parte
de críticos y aficionados, provocando un culto realmente
sin precedentes en la historia del cinematógrafo. La cantidad
de mercancía relacionada con estas películas, se
ha convertido en toda una industria del consumismo y del fetichismo
de sus seguidores y admiradores. Hoy nos visita precisamente el
presidente del club de fans de la Guerra de las Galaxias en México,
Odorico Pérez Gómez. Bienvenido a Cinemuégano.
Odorico Pérez Gómez: ¡Momento!
Para empezar, no soy Odorico Pérez Gómez. Soy el
Master Jedi Qui-Gon Jinn, estudiante de las Fuerzas Vivas. Y en
segundo lugar no soy Presidente de ningún club de fans.
Soy líder universal de los Caballeros Jedis, sección
Tulyehualco.
Justavo Jarcía: Ah, sí….claro.
Gusto en saludarte, mano.
Odorico Pérez Gómez: Y como dice
Yoda: “Mais ti Forts bigüit Chú”. O sea,
en español, “Que la fuerza te acompañe”.
Justavo Jarcía: Ajá. Lo que tú
quisiste decir fue: “May the Force be with you.” ¿No?
Odorico Pérez Gómez: Mira, mi querido
Padawan…eso dije, nomás que utilicé la pronunciación
del planeta Mon Calamari. ¿Algún problema? Te recuerdo
que si tú aspiras a ser un buen Jedi debes aprender a no
pensar y a seguir tus propios instintos.
Justavo Jarcía: Ah, o sea, una cosa así
como Vicente Fox que no piensa y nomás actúa según
sus instintos. ¿No?
Odorico Pérez Gómez: Exactamente.
De hecho, en nuestra última asamblea general del Cuartel
Mos Spa, que en realidad es una refaccionaria que está
en Chimalhuacán, decidimos nombrar a Vicente Fox, Jedi
Honorario por seguir nuestras enseñanzas y nunca pensar
lo que dice. Ahora su nombre Jedi es Jar Jar Fox. Y a su vocero,
Rubén Aguilar lo nombramos el C3PO oficial porque le tiene
que traducir todas sus babosadas.
Justavo Jarcía: Bueno, ¿y desde
cuando nace en ustedes esta vocación y afición desmedida
por La Guerra de las Galaxias?
Odorico Pérez Gómez: Yo en lo personal,
nací con ella. Mi papá era un súper fan de
la primera película y creo que sembró en mi la semilla
genética. De hecho, mi jefe diseñó una espada
láser especial para hacerle la cesárea a mi mamá
y que yo naciera como todo un caballero Jedi.
Justavo Jarcía: Debe haber sido algo impresionante.
Odorico Pérez Gómez: Pues esa era
la idea, pero desgraciadamente no ajustó bien la potencia
del láser y la de malas. Le puso a mi mamá una quemadota
en la panza, que yo me salvé de milagro. No, hombre, le
dejó una llagota que hubo que llamar de urgencia a Médica
Móvil. Se la llevaron en camilla a la clínica y
por suerte nomás le quedó una charrasqueada en forma
de zeta. Desde entonces le pusimos el apodo de Wandrella.
Justavo Jarcía: ¿Wandrella?¿Qué
es eso?
Odorico Pérez Gómez: Wandrella
es la mujer gusano del planeta Mimban. ¡Ay, Justavo! De
veras que no sabes nada de la historia del Imperio. Un día
de estos te voy a invitar a uno de nuestros seminarios semanales
que organizamos en la Cantina de Mos Eisley en el Planeta Tattooine.
Justavo Jarcía: ¡Yaaaaa! ¿Y
cómo llega uno a ese lugar?
Odorico Pérez Gómez: Muy fácil.
Sigues la ruta de los asteroides Hoth, llegas al cruce de Dagobah
con Endor y te vas cargando a la izquierda hasta llegar al Mundo
Bespin. Allí le preguntas a un Wookie por la cantina y
él te lleva en un ronto, que es una criatura gigantesca
que sirve como transporte. Es, digamos, como los bantas, los dewbacks,
los dragones krayt y las ratas womp que por allí abundan
mucho.
Justavo Jarcía: Que se me hace que tú
te la vives en esa cantina, mi estimado Odorico. Esos lugares
no existen.
Odorico Pérez Gómez: Oh, bueno.
¡Cómo hay gente que le gusta echar a perder la fantasía!
Para que me entiendas, la dirección es Pantitlán
esquina con Almendros y la cantina se llama “Las Glorias
de Lupita”. Pero te juro que después de ocho Jimadores,
ya los ves a todos como Ewoks. Los ves con cuatro ojos, dos cabezas
y quince brazos. Agarras unos alucines padrísimos. Ya luego
sales bien chachalaco de allí, te trepas en tu Landspeeder
X34 y si no te embarras en la primera esquina, te vas a dormir
a tu chocita tipo Yoda que está en los pantanos del planeta
Dagobah.
Justavo Jarcía: Déjame decirte,
con todo respeto y sin ánimo de molestar, que estás
bien orate y pacheco, mi estimado Odorico. ¿Y no has pensado
alguna vez que todo ese tiempo que estás empleando para
aprenderte todas estas vaciladas, lo podrías utilizar en
hacer algo de mayor provecho?
Odorico Pérez Gómez: No son vaciladas.
Todos los nombres de los personajes son importantes y son trascendentales.
Mejor aprenderse el nombre de Mace Windu que el de Yeidckol Polevnsky.
Te aseguro que en un año, nadie se va a acordar de la tal
Yeidckol y en cambio Mace Windu seguirá en la mente y el
corazón de todos los fieles seguidores de esta apasionante
saga espacial. Además, estas historias tienen sus raíces
en la realidad. El chiste es saberlas interpretar. Por ejemplo,
Darth Vader está basado en Enrique Peña Nieto y
su desmedia ambición por reinar en el estado de México,
ayudado por el emperador Palpatine, que no es otro sino Beto Madrazo,
que, reuniendo fondos de la Federación y de otros planetas
desconocidos, está financiando las campañas de Darth
Peña Nieto para luego apoderarse de todo el Universo. ¿Cómo
vex? Ahora bien, Chewbacca López Obrador protege a su Yeidckol
y no se va a dejar amedrentar por las tácticas agresivas
de los Soldados del Imperio que son, a saber, Jackson, Yarrington,
Montiel, Martínez y Martínez, González Parás
y los que se vayan acumulando. ¿Verdad que agarra otro
matiz esta saga si la usamos como símbolo de nuestra realidad?
La Guerra de las Galaxias no es nomás una serie de peliculitas
de ciencia ficción. Es toda una filosofía, toda
una forma de vida para entender el bien y el mal y para dedicarse
en cuerpo y alma a su estudio en lugar de trabajar. En mi casa
tengo que luchar constantemente contra la oposición de
mis papás que quieren que saque todos mis juguetes, figuritas
y posters de Star Wars de la cobacha y que me salga para que la
puedan rentar.
Justavo Jarcía: ¿Cuántos
años tienes, Odorico?
Odorico Pérez Gómez: Según
el calendario del planeta Endor, tengo 1733 chukos, o sea 12 años
en Tattooine. En tiempo terrestre, son 45 años.
Justavo Jarcía: Sea como sea, ya estás
grandecito y tus papás tienen razón. Ya es hora
de que te largues de la casa, tires tus tiliches y te pongas a
hacer algo de utilidad. Ya perdimos bastante tiempo en esta entrevista.
Esto fue Cinemuégano. Se despide Justavo Jarcía.
Hasta pronto.
Odorico Pérez Gómez: ¡Mais
difortz bigüits Chú!
Justavo Jarcía: ¡Ya cállate,
menso!.
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