Súper Venta De Yates
Tiquico: Muy buenas tardes.
¿Cómo están ustedes, mis queridos radioescuchas? Les hablamos
sus amigos tabasqueños de siempre, Tiquico y Tacuco en su gustada
sección: Gran Venta de Garage.
Tacuco: Oye, Tiquico, no digas que somos de Tabasco.
Ahorita están muy desprestigiados con Madrazo, con Andrade, con
Andrés Manuel. Mejor nomás di que somos sus amigos costeños que
venimos a traerles todo lo necesario para vivir cómodamente en
la medida de sus miserables posibilidades. Acuérdate que hay que
ir al grano porque cada segundo del spot nos sale como lumbre.
Tiquico: Tienes razón, Tacuco. Vamos al grano.
Amigos, les hemos conseguido un gran paquete de mercancía a precio
de locura y ahora se los venimos a ofrecer a ustedes para que
se aprovechen de la desgracia de los otros….no, digo, de las gangas
de nosotros. Tenemos aparatos electrodomésticos, línea blanca,
equipos de sonido, muebles, lámparas, equipos de aire acondicionado…todo
a precio de locura.
Tacuco: Les voy a dar un ejemplo: un precioso
refrigerador de 18 pies cúbicos marca Maytag, a tan sólo treinta
dólares. ¿Verdad que es increíble? Ni hermanos Vázquez puede dar
estos precios.
Tiquico: Oye, Tacuco…¡Hasta a mí me interesa
eso! ¿Cómo podemos dar precios tan bajos?
Tacuco: Te dije que no me preguntaras eso. No
seas baboso. No te salgas del libreto.
Tiquico: Sí, ya sé que eso no estaba en el script
pero es que me entró la canija duda: ¿cómo vamos a ganarle si
estamos dando la mercancía casi regalada?
Tacuco: No sé, no sé…es que tenemos un distribuidor
gringo que nos da precios bajísimos y como le compramos al súper
mayoreo nos da precios de risa.
Tiquico: De todas maneras no me salen las cuentas.
¿Un refrigerador en treinta dólares? ¿Pus cuando, tú?
Tacuco: Bueno, está bien. Nomás porque estamos
perdiendo el tiempo te lo voy a decir. Total, que se sepa. No
me importa. Resulta que toda la mercancía nos está llegando por
vía fluvial…
Tiquico: ¿Fluvial?
Tacuco: Sí, por el agua, pues. Nos llega todo
por el Golfo de México.
Tiquico: Ah, llega por barco.
Tacuco: Ay, Tiquico….¿no te puedes quedar callado?
No, no llega por barco. Llega solita. Así nomás. Viene flotando
por el río y nosotros nomás la vamos pepenando con redes que tenemos
ya instaladas allí. Aunque también vamos a poder vender barcos.
Tiquico: No me digas. ¿También vamos a vender
barcos?
Tacuco: Sí…bueno, no son barcos propiamente.
Son barquitos pequeños, tipo yate. Ya te dije.
Tiquico: Hombre, yo siempre soñé con un yate.
¿Y en cuánto los vamos a dar?
Tacuco: Pues todo depende de las condiciones
en que los logremos rescatar. Ayer sacamos uno que era el puro
mástil y su ancla. Todo lo demás era pedacería. Ese te lo podemos
dejar en 120 dólares….porque el mástil sí está enterito.
Tiquico: ¿Y yo para qué quiero el puro mástil?
Ni modo que me lleve a las ranflitas a pasear trepados en un mugre
palo.
Tacuco: ¿De qué me estás hablando? ¿Cuál palo?
Siéntate y explícame.
Tiquico: Nada. Que yo quiero un yate completo
para sacar a pasear a las ranflitas por la costa. Una cosa así
como el Kon-Tiki, ¿te acuerdas?
Tacuco: ¿El que se hundió en Acapulco? ¡Cómo
eres bruto! ¿Para qué quieres un yate que se hunda? Nosotros tenemos
ya en existencia una gran variedad de modelos de yatecitos, yatezotes,
lanchitas de motor fuera de borda, lanchones y hasta kayaks. Imagínate,
un yate con una eslora de casco de 11.55 metros y una manga de
6.53.
Tiquico: ¿Y para qué quiero que el yate tenga
mangas? Si no me lo voy a poner. Ya de una vez dime si es 40 regular
con solapa y de seis botones.
Tacuco: No, hombre. Este tiene muchos más botones.
Puedes prender y apagar la luz con los botones. Y ni hablar de
la eslora.
Tiquico: ¿Es Lora? ¿El del Tri? Entonces toca
rock el yate, ¿no?
Tacuco: No, Tiquico. Ese es Alex Lora. La eslora
de los yates es la medida de un yate desde la proa hasta la popa.
Tiquico: No se dice popa. Se dice pompa.
Tacuco: No seas ignorante. Estoy hablando de
la popa de la embarcación.
Tiquico: Por eso digo: son como las nachas del
barco. Hay popa plus y popa prestige, ¿no?
Tacuco: Mira, ya me rebasaste. Mejor voy a seguir
con el spot. Este precioso yate con todas las comodidades te lo
puedo dar en mil dólares. Tiene dos camarotes….
Tiquico: ¿Camarones?
Tacuco: Camarotes…o sea cuartitos donde puedes
dormir y descansar mientras navegas sobre las olas del mar. Y
todo a un precio ridículo. ¿Cómo ves? ¿Es o no es una ganga?
Tiquico: No, pues sí es una ganga, nomás que
no tengo los mil dólares para comprarlo.
Tacuco: ¡Ya lo sé! Por eso estamos vendiendo
todas estas cosas que nos están llegando con el río. Para que
luego tengamos dinero para comprar lo que queramos. Pero primero
hay que vender la mercancía.
Tiquico: Tienes razón, Tacuco. Hay que vender.
¡Amigos, aprovechen nuestra venta de quemazón!
Tacuco: ¿Y de dónde sacas tú, Tiquico que es
quemazón? Si fuera quemazón no podríamos vender nada porque estaría
achicharrado. Es venta de inundación. Las cosas vienen un poco
mojadas pero nada más. Tenemos un sofá cama que es sofá, es cama
y ahorita es lancha porque viene flotando por el río. Tenemos
hasta televisiones que podemos casi, casi regalar porque están
preciosas por fuera pero llenas de líquido café por dentro. No
sé qué será pero así las vendemos.
Tiquico: Oye, Tacuco….pero ¿son legales? Porque
yo veo que sacas y sacas cosas del río pero han de tener dueño.
¿no?
Tacuco: Fíjate que no. Me consta que ya no. Y
si tienen dueño, ha de estar a muchas millas de distancia y no
creo que vaya a venir a recogerlas. Y si viene por ellas, ya no
las va a encontrar porque las vamos a vender. ¡Sí, amigos! Vengan
ya con sus distribuidores autorizados, Tiquico y Tacuco Enterprises
Company y visiten nuestra gran sala de exhibición en Tuxpan, Veracruz:
kilómetros y kilómetros de playa con todos los deshechos….digo…los
artículos que nos surtieron nuestras casas proveedoras, Katrina
y Rita.
Tiquico: ¡Ah, ya caigo! Son los deshechos de
los huracanes que azotaron Nueva Orleáns y Houston. No, pues ya
se fregaron los gringos porque estas cositas ya se nos quedaron
por acá. ¿No ves por allí un Hummer? Búscale bien porque segurito
que el agua se debe haber arrastrado alguno.
Tacuco: Híjole, Tiquico. Te tengo una noticia.
Tiquico: ¿Ya me encontraste el Hummer?
Tacuco: No. Ya se nos acabó el tiempo del spot.
Ya valimos gorro otra vez porque no dimos los datos de nuestro
local, ni los teléfonos ni alcanzamos a ofrecer todo lo que tenemos
en existencia. ¡Eres una bestia!
Tiquico: Pero, ¿qué cosa dices, Tacuco?
Tacuco: Que adiós, Tiquico. Nos vemos en nuestro
próximo promocional, a ver si ya para entonces nos sale. |