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  La Encuesta del Angel
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Daños Por Variaciones Del Voltaje

Javier Saladórzano: ¡Ah, no no! Nunca me hagan eso. Ya estoy hasta el sope de Andrés Manuel López Obrador. De cada 10 noticias que recibimos en la redacción, once son sobre Andrés Manuel López Obrador. Pero ni modo. Así es la vida. Punto. Este es el noticiero HOYO POR HOYO, yo echo más rollo, con Andrés Manuel López Obrador… no, no es cierto. Era chanza. Soy Javier Saladórzano. Y como muestra de cariño y atención hacia ustedes, mis queridos radioescuchas, hoy no voy a mencionar el nombre de Andrés Manuel López Obrador. Todas las notas referentes a Andrés López Obrador se las voy a dejar a Carlitos Dolor de Muela. Allá él que se haga bolas. Yo voy a hablar de asuntos fundamentales en la vida nacional y que también son noticia. A ver, a ver… hummmm… “salió Sergio Andrade”… no… “Bronca en el estadio de Colima…” No, tampoco. Bueno, olvídenlo, mejor pasemos a nuestro invitado del día de hoy. ¿Cuál es su nombre?

Hermógenes Samperio: ¡Andrés Manuel López Obrador!

Javier Saladórzano: ¡No la friegue! ¿En serio?

Hermógenes Samperio: No, ¿cómo cree? Me lo estaba vacilando. Sí soy de Tabasco pero me llamo Hermógenes Samperio y soy Gerente de Servicio a clientes de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, una institución manejada por mexicanos para los mexicanos. La energía es del pueblo. No nos vencerán. Digamos NO a la privatización. ¿Me oíste, méndigo Fox?

Javier Saladórzano: Ya, ya, ya, no me eche tanto choro. Parece Andrés Manuel López Obrador.

Hermógenes Samperio: Sí. Es una falla genética que tenemos los tabasqueños: somos bien rolleros y mitoteros. Es por la zona geográfica. Es por el trópico.

Javier Saladórzano: Bueno, yo lo invité no para que me echara rollo sino para informar al auditorio de los requisitos que deberán cubrir para solicitar el pago de la reparación de daños en aparatos eléctricos causados por las variaciones del voltaje, tan frecuentes en estas épocas de lluvias.

Hermógenes Samperio: Mire, lo mejor es que, en cuanto empiece a llover, salga usted a la caja de fusibles y desconecte toda la energía eléctrica de su casa. Así se evita usted problemas y sus aparatos eléctricos permanecerán funcionando perfectamente.

Javier Saladórzano: Sí, pero en el caso de que se llegara a ir la luz de manera imprevista, sin ninguna señal previa y regresara con sobrecargas que llegaran a dañar los aparatos eléctricos, ¿qué se puede hacer?

Hermógenes Samperio: Comprar otros. Hay ofertas muy buenas allá en República del Salvador.

Javier Saladórzano: Me refiero a que si es posible que la compañía de luz se haga responsable de los daños y se haga cargo del pago de la reparación de los desperfectos ocasionados por las altas y bajas del voltaje, imputables a su empresa.

Hermógenes Samperio: Para empezar, no es MI empresa. Es la empresa de todos los mexicanos.

Javier Saladórzano: ¿Va a seguir con el choro?

Hermógenes Samperio: No, bueno, ahí le voy: en primer lugar hay que verificar que los daños en el aparato son imputables a la empresa y para ello, deberá presentar una constancia notariada de que el aparato se encontraba funcionando perfectamente antes de la interrupción de energía a la que se hace referencia. Segundo, deberá comprobarse que el día , la hora y la zona en la que usted vive, sufrió efectivamente de una falla precisamente cuando usted lo asegura. Por ejemplo, si usted dice que ayer hubo una falla de luz en su casa de Tepepan a eso de las siete de la noche y que por eso se le fundieron todos sus aparatos, deberá traer constancia de que todos sus implementos estaban al 100% de funcionamiento, cosa que francamente dudo porque ningún hogar mexicano tiene los aparatos funcionando bien y nunca les dan mantenimiento. Segundo, debe coincidir el registro de esa zona con nuestros reportes de fallas de energía, o sea que si a esa hora no tenemos reportes de fallas y usted insiste en que a esa hora se le fundieron sus tiliches pues no procede su demanda. En pocas palabras, si nos va a exigir un pago, infórmese bien y trate de planear su fraude con cuidado.

Javier Saladórzano: ¿Y por qué fraude?

Hermógenes Samperio: Bueno, está bien: “intento de fraude”. Como sea, les va a salir más caro tratar de conseguir que les paguemos que mejor comprar los aparatos nuevos.

Javier Saladórzano: ¿Entonces usted no reconoce que las irregularidades en el voltaje pueden dañar y perjudicar irreparablemente los aparatos domésticos?

Hermógenes Samperio: No, pues sí nos cuesta trabajo reconocerlo pero nos cuesta mucho más trabajo pagar las reparaciones. Por eso pedimos todos esos requisitos. Así, una de cada mil personas con fallas imputables a nosotros, puede salir ganando. La mayoría desiste y se desanima al ver la lista de requisitos.

Javier Saladórzano: Mire, para muestra, basta este aparato que tengo aquí. Es una contestadora que estaba funcionando perfectamente hasta hace dos días que se fue la luz en esta zona. Cuando regresó, la contestadora ya no jaló ni pa’ tras ni pa’ delante. ¿La puedo reportar para que ustedes me paguen la compostura?

Hermógenes Samperio: Sí. Falta que le hagamos caso, pero por tratarse de usted, le puedo dar mi diagnóstico express. Para empezar, la contestadora tiene un rayoncito en esta esquina.

Javier Saladórzano: ¿Y eso qué tiene que ver?

Hermógenes Samperio: Seguramente el rayoncito es de un golpe que le dieron. Eso pudo haberla dañado. Segundo, creo que no funciona porque tiene fundido un chip que seguramente se fundió por altas y bajas en la corriente.

Javier Saladórzano: ¡Ahí está! Finalmente lo reconoció: el aparato se dañó por las variaciones del voltaje. ¿Me puede pagar la reparación?

Hermógenes Samperio: Los chips no se reparan. Se reemplazan. ¿Tiene la factura?

Javier Saladórzano: ¿De la contestadora?

Hermógenes Samperio: No, del chip. La contestadora no la podemos reparar. Si comprueba que usted compró el chip que se fundió, con gusto se lo cambiamos.

Javier Saladórzano: El chip ya venía adentro de la computadora de fábrica y es “made in Taiwán”, o sea, es chino.

Hermógenes Samperio: Újule, allí está la bronca. Las cosas chinas no las podemos reemplazar porque son ilegales. Está en chino cambiarlas.

Javier Saladórzano: ¿Y entonces qué hago?

Hermógenes Samperio: Muy fácil: Traiga su contrato de suministro de luz expedido a su nombre, luego una identificación personal en original y copia, la factura del equipo, comprobante de domicilio, reporte de falla expedido por la Compañía de Luz y Fuerza, certificado de autenticidad de ese documento notariado, carta de buena conducta de su jefe, acta levantada ante el ministerio público, carta de no antecedentes penales, pasaporte vigente, acta de matrimonio o en su caso, sentencia de divorcio, una constancia de la tienda donde compró el aparato que certifique que usted lo adquirió y no se lo conejeó y que el aparato venía en perfecto estado, constancia de estudio, última verificación de su carro…

Javier Saladórzano: ¿Y para qué quieren la constancia de estudios?

Hermógenes Samperio: Pero no de estudios suyos, señor Saladórzano, de estudios hechos al aparato para confirmar que el daño lo provocamos nosotros y no usted por mal uso o por negligencia.

Javier Saladórzano: Olvídelo. Ya me di cuenta de que es imposible lograr que ustedes reparen un daño ocasionado por fallas en el voltaje. Mejor le paramos y ahora me arrepiento de no haber tomado las notas de Andrés Manuel López Obrador.

Hermógenes Samperio: A él sí le pagamos una tele que le fundimos. No, hombre, nos iba a organizar una mega-marcha en protesta por nuestra negligencia. Con el Peje, mejor ni meterse.

Javier Saladórzano: ‘Tá güeno. Esto fue HOYO POR HOYO, en donde le echamos más rollo. Se despide de ustedes, el ronquito de oro, Javier Saladórzano… nomáaaaas.

 



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