La Lana De Montiel
Javier Saladórzano: Muy buenas
noches tengan ustedes. Yo soy Javier Saladórzano y éstas son las
noticias de hoy. ¡Ah, no, no! La pura información nomás. ¿Quieren
que les confiese algo? Estoy muy bien aquí solito. No extraño
a la Nariztegui ni al Perrito Feliz de Can. La paso de puros peluches
conduciendo yo solito mi noticiero. Es más, dentro de poco voy
a fundar mi propia estación de televisión y toda la programación
va a ser conmigo. Saladórzano a las siete a.m.; Saladórzano a
la una; Saladórzano a las cinco, Saladórzano a las nueve y así
todos los días. Y entre los noticieros, voy a poner mesas de opinión
conmigo. Deportes, conmigo: puras noticias del Zacatepec. Espectáculos
conmigo, telenovelas conmigo, programas cómicos conmigo y hasta
reality shows conmigo. Una cámara me va a seguir a todos lados.
Se va a llamar Big Saladórzano Brother. Y voy a ver si me conecto
con los de Cartoon Network para sacar caricaturas conmigo, Dexter,
y Johnny Bravo. Se va a llamar Saladórzano Esponja.
Pero en lo que se cumplen todas estas ilusiones mías, hoy en este
noticiero tengo a un invitado muy especial que quiere lavarse
la carita. Se trata del multicalumniado Arturo Montiel, precandidato
a la presidencia de la república por el PRI y quien recientemente
fue acusado de haber obtenido sumas millonarias de dinero cuyo
origen no ha sido explicado. Bienvenido, don Arturo.
Arturo Montiel: ¿Qué tal, Javier?
Javier Saladórzano: Óigame, no me esté imitando.
Aquí el ronquito soy yo.
Arturo Montiel: Perdóname pero yo siempre he
hablado así. Además está de moda. Beto Madrazo ya me lo copió.
Me tiene una envidia de aquellas.
Javier Saladórzano: Ah, ‘ta güeno. Pero vayamos
al punto: ¿qué tiene usted que declarar sobre las sumas millonarias
que aparecen en sus cuentas, las de sus hijos y de su esposa?
Arturo Montiel: ¿Cuentas? ¿Millones? ¿Yo? Es
parte de un complot para manchar mi buen nombre y perjudicarme
ahora que las encuestas me favorecen. Además no tiene nada de
malo ser una persona ahorrativa. ¿Acaso es delito tener un guardadito?
(Me salió en verso.)
Javier Saladórzano: No, pero son 35 millones
213mil 369 pesos con 74 centavos.
Arturo Montiel: Bueno, lo confieso. Los 74 centavos
no sé de dónde salieron.
Javier Saladórzano: ¿Y lo demás?
Arturo Montiel: Tampoco.
Javier Saladórzano: ¡Ajá! Entonces son de procedencia
dudosa.
Arturo Montiel: Para nada. Son de mi hijito,
Juan Pablo. Es una chucha cuerera para esto de los negocios. Empezó
a los nueve añitos de edad vendiendo raspados enfrente de la casa,
allá en Toluca. No sé cómo le habrá hecho, pero a la semana, ya
tenía su primer millón. Al año, compró un helicóptero y una mansión
en Cuernavaca.
Javier Saladórzano: ¿De veras? Ah, no, no. Méndigo
chamaco. Que me pase la receta.
Arturo Montiel: No creo que sea posible porque
se la pasó a su hermano que también es muy trucha para el “business”.
A los doce años ya tenía su propia compañía de bienes raíces y
se dedicaba a la compra y venta de terrenos.
Javier Saladórzano: Ah, con razón pagó 21 millones
en efectivo por un terreno en Metepec.
Arturo Montiel: ¿Y cómo querías que lo pagara
si no le aceptaban cheque?
Javier Saladórzano: Pero son 21 millones de pesos.
No es cualquier cosa.
Arturo Montiel: Pero no los ha acabado de pagar.
Le dieron chance a pagarlos en cómodas mensualidades de 2 millones
y cacho cada una.
Javier Saladórzano: Pero según los documentos
del dueño de ese predio, dicen que ya fueron pagados los 21 millones.
Arturo Montiel: Mira qué bueno que me lo dices.
Le voy a avisar a mi hijo para que ya no siga pagando las mensualidades.
Javier Saladórzano: Entonces, según usted, todo
ese dinero repartido en las cuentas bancarias, ¿es legítimo y
de una clara procedencia?
Arturo Montiel: ¿Yo dije eso? Digo, sí, claro.
Allí están las cuentas. Todos ustedes las pueden ver. Aquí el
problema es que se filtró esta información de manera tendenciosa
y mal intencionada. Alguien me quiere hacer daño y todos sabemos
quién fue. Es de Tabasco pero no quiero decir su nombre.
Javier Saladórzano: ¿Andrés Manuel López Obrador?
Arturo Montiel: ¡¡No, no, no!! Está clarísimo.
Piénsale un poco…
Javier Saladórzano: Ta güeno. Dame más pistas.
=¿Animal, mineral o vegetal?
Arturo Montiel: ¡Animal!
Javier Saladórzano: Ah, entonces tiene que ser
Madrazo.
Arturo Montiel: No, digo que eres un animal….pero
le atinaste.
Javier Saladórzano: ¿Entonces sí es Madrazo?
Arturo Montiel: No te lo voy a decir. Lo que
diga mi dedito.
Javier Saladórzano: Pero esto es radio. Tu dedito
no lo está viendo nadie. Además ésa es técnica de López Obrador.
Arturo Montiel: Está bien. Solamente voy a decirte
que el que siembra vientos, cosecha tempestades.
Javier Saladórzano: Y el que a buen árbol se
arrima, tiene complejo de ardilla.
Arturo Montiel: ¿Y eso qué tiene que ver?
Javier Saladórzano: Yo pensé que ibamos a entrar
al momento de las rimas y refranes. La verdad es que no me has
podido aclarar pero nadita lo de los dineros. ¿De donde salieron?
¿Cómo los obtuviste? ¿Quién te los dio?
Arturo Montiel: Ese es un asunto que en cualquier
momento se puede aclarar. Nomás que todavía no ha llegado ese
momento pero en cuanto llegue el momento, en su momento se aclarará.
Por el momento solo puedo decirte que alguien me quiere perjudicar
y todos sabemos de quién estoy hablando.
Javier Saladórzano: Momento. Tantos momentos
nomás me hacen más bolas. Pero vamos a lo que me tiene intrigado
desde hace tiempo: ¿no se suponía que tú y Roberto eran cuatísimos?
Arturo Montiel: ¿Roberto? ¿Cuál Roberto?
Javier Saladórzano: Roberto Madrazo.
Arturo Montiel: Ah, sí. Caballero de toda mi
consideración, compañero de partido y finísima persona. ¿Qué se
habrá hecho?
Javier Saladórzano: Momento, la cosa es calmada.
¿No fue Madrazo el que filtró toda la información sobre tus cuentas?
Arturo Montiel: Hombre, qué bueno que me lo dices.
¿Así que según tú, Roberto Madrazo es el autor de estas calumnias
en mi contra?
Javier Saladórzano: No. No lo digo yo. Lo dices
tú en tu comunicado de prensa.
Arturo Montiel: No. Yo no di ningún nombre en
mi comunicado pero ya que lo mencionas te diré a ti y a los que
te escuchan que Roberto Madrazo es un ser perverso que no merece
la candidatura del Revolucionario Institucional.
Javier Saladórzano: Tengo la impresión de que
tanto tú como él, están cortados con la mismitita tijera, nomás.
Punto. Tan malo el giro como el colorado. Y como no has querido
soltar prenda, esta entrevista no viene al caso. Por lo tanto,
despedimos al invitado Arturo Montiel que no contestó a lo que
se llama nada.
Arturo Montiel: Perdona que te lo diga yo, pero
en el PRI, somos viejos lobos de mar. Ningún periodista nos va
a sacar nunca la sopa. Faltaba más.
Javier Saladórzano: Nunca me hagan eso. Se despide
de ustedes Javier Saladórzano y punto. |