Mamá De Jolette
Pedro Suela: Hola, ¿qué tal,
amigos? Les habla Pedrito Suela en esta sección del programa “El
Mameluco”, el programa que más succiona en toda la radio. Todos
los que trabajamos aquí nos ponemos el mameluco para hablar con
autoridad de los chismes más ramplones del espectáculo. Y lo mejor
de todo es que nunca falta el tarugo que se pone a escucharnos.
Hoy tenemos reportajes interesantísimos: las últimas declaraciones
de Niurka y Bobby Larios; la bronca entre Irma Serrano y el Pato
Zambrano, las broncas de Carmen Campuzano, los últimos chismes
de Karina Yapor, el embarazo de Gloria Trevi y las relaciones
tormentosas entre Ninel Conde y José Manuel Figueroa, por no hablar
de lo más reciente entre el Pirru y Ana Bárbara. O sea, eso es
verdaderamente el mundo de los espectáculos. ¿A quién le importa
si tembló en Pakistán? ¿Quién se interesa en el teatro, el cine
o la música? Lo que ustedes quieren saber es quién anda con quién;
quién le puso el cuerno a quién y quién demandó a quién. ¡Para
eso está el Mameluco! Pero antes de comenzar con la información,
les tengo una primicia, la nota de la semana. Jolette sale de
TVAzteca. ¡Se nos va Jolette! ¡Oh, tragedia! Se cierra el ABC
de Jolettita y Tempranito se quedará sin su conductora estrella
que nunca pisó el foro. ¿Qué pasó? ¿Cómo fue? Para responder a
estas lacerantes preguntas tengo aquí en la línea, desde Guadalajara,
a doña Guadalupe Narvartete, mamá de Jolette. Doña Lupita, ¿me
escucha?
Guadalupe Narvartete: No soy “Lupita”. Mi nombre
es Guadalupe y le exijo que para continuar esta entrevista, se
refiera a mí con ese apelativo y me respete como lo que soy: una
madre.
Pedro Suela: En eso estoy totalmente de acuerdo
con usted. Es una madre y como madre debe tener alguna opinión
sobre la abrupta salida de su hija Jolette de las filas de TVAzteca.
¿no es así?
Guadalupe Narvartete: No fue abrupta. Jolette
y yo tomamos la determinación conjunta de retirarnos de esa empresa
por la cantidad de irregularidades y falta de atención que manifestaron
los ejecutivos de la empresa para con mi talentosísima hijita
Jolette.
Pedro Suela: A ver, doña Guadalupe, seamos objetivos
y sinceros: ¿su hija realmente tiene talento?
Guadalupe Narvartete: No solo lo tiene, lo derrocha,
lo vomita, lo expele, lo exuda, lo escupe, lo exhala….ella es
la personificación misma de la palabra “talento”.
Pedro Suela: Pero canta horroroso, como ballena
en brama…y baila como espástica. Y es un plomito para hablar…tanto
que hunde el piso por donde camina.
Guadalupe Narvartete: Para todo eso se necesita
mucho talento. ¿O me va a decir que la Doña, María Félix era actriz,
cantaba y era simpática? ¿Verdad que no? Y sin embargo era una
estrella, una diva y nadie negará su enorme talento….pues así
es mi Jolettita, nada más que sin la experiencia.
Pedro Suela: Eh, doña Guadalupe; ¿está usted
comparando a Jolettita con María Félix?
Guadalupe Narvartete: Ni más ni menos. Jolette,
mi hija es y será la nueva Doña.
Pedro Suela: ¿Y ya conoció a su Jorge Negrote?
Guadalupe Narvartete: No me esté albureando,
baboso. ¿De qué Negrote me está hablando? Mi hijita es pura, es
inmaculada, es ingenua, es inocente, es una santa…por eso le prohibí
que saliera casi encuerada enseñando las tepalcuanas y el busto
en ese programucho de Tempranito. Mi hija no es Aylin Mujica ni
Anette Michel que les encanta desparramarse de sus garritas y
sacar todo al aire. Ya parece que mi Jolettita va a prestarse
para vacilar con el Bisogno con media tecla a los cuatro vientos.
Pedro Suela: Doña Guadalupe, según mi jefecita
Paty Chapoy, su hija es una impuntual, una irresponsable, una
engreída y una malagradecida. ¿Está usted de acuerdo?
Guadalupe Narvartete: ¿Quién es esa señora Chapoy
que tanto mencionan usted y Bisogno?
Pedro Suela: Es una periodista y conductora con
muchos años de experiencia y además es la directora de espectáculos
de TVAzteca.
Guadalupe Narvartete: ¡Ay, no me diga! Pues entonces
qué regadota cometimos porque le pedimos que nos cargara las maletas
cuando estábamos saliendo de la empresa. Y sí, la vi como que
se engoriló un poco cuando le dije: “Aguas, chaparrita, no golpées
la maleta porque trae cosas muy finas”.
Pedro Suela: Oiga ¿y se rompieron las cosas?
Guadalupe Narvartete: Pues claro. Será una periodista
extraordinaria pero cargando maletas es una bestia. Como está
chiquita, no las alcanzaba a levantar mucho y las iba arrastrando
por los pasillos.
Pedro Suela: ¡Huy, no me diga que Paty sí le
cargó las maletas!
Guadalupe Narvartete: Por supuesto. Usted no
me conoce lo mandona que soy pero yo doy una orden y todos me
obedecen. Claro que debo confesar que cuando llegamos a la salida
de Azteca, aventó las maletas hasta el Periférico y dijo: “y no
las quiero volver a ver por aquí nunca”. ¿Usted cree?
Pedro Suela: ¡Qué barbaridad! Entonces debo suponer
que la carrera artística de Jolette llegó ya a su fin?
Guadalupe Narvartete: ¡Ya parece! Una estrella
del calibre de mi Jolette no se puede apagar tan fácilmente. Es
más, estamos a punto de iniciar una exitosísima gira artística
por las ciudades más importantes del país. Ya firmamos para presentarnos
en Ajijic, Mocorito, Encarnación de Díaz, Ocosocuautla, Tecpan
y Guadalajara.
Pedro Suela: ¿Guadalajara me suena pero acaso
las otras también son ciudades importantes?
Guadalupe Narvartete: Todas las ciudades mexicanas
son importantes para Jolette. Mientras le paguen , ella se presenta
donde sea.
Pedro Suela: Tengo una tía que vive en Teocaltiche.
Podría llevar el show de Jolette por allí?
Guadalupe Narvartete: Ya dije, por una lana,
Jolettiux se presentaría hasta en un zaguán.
Pedro Suela: ¿Sí está consciente de que por floja
e irresponsable perdió la oportunidad de tener su propio programa
en televisión?
Guadalupe Narvartete: Perdóneme pero la televisión
no es todo para un artista. Además mi hijita ya habló con Luis
de Llano.
Pedro Suela: No me diga. ¡Esa es una gran oportunidad!
¿Y qué le dijo Luis de Llano?
Guadalupe Narvartete: Que no lo molestara. Pero
fue una primera aproximación. De hecho le dio fecha para una segunda
cita.
Pedro Suela: ¿Para cuando?
Guadalupe Narvartete: Para nunca. Así le dijo:
no me busques ni hoy ni nunca. ¿Ya es algo, no?
Pedro Suela: Qué suerte tiene Jolette.
Guadalupe Narvartete: Le digo que mi Jolettita
tiene un encanto que nadie la resiste.
Pedro Suela: Más bien nadie la tolera. Pero déjeme
preguntarle en qué consiste el show que va a presentar en sus
giras Jolette. Digo, no tiene disco que promover, no tiene obra
de teatro ni nada. ¿Entonces?
Guadalupe Narvartete: No tiene necesidad de esas
payasadas. Mi Jolette simplemente se va a presentar en el escenario
a narrar sus experiencias en La Academia, cantará dos canciones
o menos porque no creo que la gente la aguante más, va a recitar
y a firmar autógrafos y se tomará fotos con los fanáticos. Todo
esto por $400 el boleto. ¿No es una ganga? Vamos a llenar.
Pedro Suela: Pues me voy a permitir dudarlo porque
con toda franqueza se lo digo, doña Guadalupe. Su hija no tiene
talento, no es simpática y no tiene poder de convocatoria. En
pocas palabras, no es estrella. Es una mocosa caprichosa, malcriada,
insoportable y sangrona.
Guadalupe Narvartete: Eso dicen todos los envidiosos
que rodean a mi Jolettita. No tengo por qué seguirlo escuchando
pero ya verá: cuando mi Jolette conquiste los mercados internacionales
y sea la nueva Salma Hayek entonces estarán usted y la Chapoy
rogándome una entrevista y ¿sabe qué?
Pedro Suela: ¿Nos va a dar una patada en el trasero?
Guadalupe Narvartete: No. Se las vamos a conceder.
Somos alzadas pero no babosas. Nunca le haremos el feo a los medios
ni a la publicidad.
Pedro Suela: Se dice que una revista para caballeros
le está ofreciendo una fuerte suma a Jolette por salir en las
páginas centrales desnudita. ¿Aceptará?
Guadalupe Narvartete: ¡Claro que no!¡Nunca! ¡Jamás!
Mi Jolette es una artista de categoría. Es pudorosa y recatada.
Ahora bien , si le pagan lo que ella pide, hasta yo me encuero.
Pedro Suela: Pues qué bueno que ya conocen su
precio. Amigos, esta fue la entrevista con la mamá de Jolette.
Ni modo. Hoy no dimos para más. Se despide su amigo Pedro Suela
en el Mameluco diario. ¡Ciao! |