El País de las Televisiones
Hector Aguilar Kanin: ¿Qué
tal amigos? Sean ustedes bienvenidos al programa “Nexos, Anexos
y Conexos”. Yo soy Héctor Aguilar Kanín y los invito a acompañarnos
los siguientes minutos en este programa para escuchar una interesante
entrevista con un personaje que nadie conoce, sobre un tema que
a nadie le interesa y a una hora en la que nadie está despierto.
¡Caray, me encanta mi trabajo! Ibamos a invitar a Federico Reyes
Heroles pero a esta hora está dormido porque se levanta muy temprano
para ver todos los partidos del Mundial. Por lo tanto, tenemos
hoy en el estudio a un analista político, sociológico y psicológico
de primer nivel para tratar de averiguar las tendencias del voto
y hacer un análisis profundo sobre las propuestas de los candidatos
que buscan la presidencia este 2 de julio. Se trata nada menos
que de don Telésforo Escalante y del Ibope, gerente general de
la empresa encuestadora Chertamente Cherto Inc. que se dedica
a realizar estudios sobre las tendencias y preferencias de la
sociedad. Don Telésforo, ¿realmente sirven de algo las encuestas?
Telésforo Escalante y del Ibope: En el 50% de
los casos sí y en el 50% de los casos no. Aunque a mí me sirven
el 100% de los casos porque de una forma u otra yo y mi empresa
salimos ganando. Nuestro lema es : “Encuesta levantada, encuesta
cobrada”. O sea que , independientemente de los casos que en la
mayoría de las veces son irrelevantes, nosotros pasamos nuestra
factura y allá que se hagan bolas con las cifras.
Hector Aguilar Kanin: Sinceramente, ¿ustedes
manipulan las cifras?
Telésforo Escalante y del Ibope: Újule…hace
muchos años que yo dejé de manipularme cualquier cosa. Ya no tiene
caso…y en cuanto a los números, no manipulamos nada. Nosotros
presentamos los datos duros…que es lo único duro que yo puedo
presentar.
Hector Aguilar Kanin: Ah, qué Telésforo. Todo
lo dice con su jiribilla. Pero vayamos al grano: según las últimas
encuestas, ¿cuál es la prioridad principal de los mexicanos en
la actualidad: la seguridad, el trabajo, la educación, el control
del narcotráfico o la garantía de los servicios?
Telésforo Escalante y del Ibope: Mire, don Héctor,
voy a parafrasear a un ilustre ex presidente de México, don Guicho
Echeverría Alvarez: “Ni lo uno, ni lo otro….más bien todo lo contrario”.
Hector Aguilar Kanin: ¿Entonces?
Telésforo Escalante y del Ibope: Según nuestras
encuestas, la prioridad del mexicano actualmente es una, irrefutable,
insustituible e imprescindible: la televisión.
Hector Aguilar Kanin: ¿Perdón?
Telésforo Escalante y del Ibope: Como lo oye.
Los políticos han cometido el enorme error de prometerle al pueblo
de México una serie de estupideces que ni los benefician ni los
perjudican, mientras que la verdadera necesidad de los electores
es una sola: tener televisión en todos los ámbitos de la vida.
Eso es lo que quieren los mexicanos según nos revelan los más
recientes indicadores. Uno de cada diez mexicanos tiene más de
una televisión en su casa.
Hector Aguilar Kanin: ¿Y el resto?
Telésforo Escalante y del Ibope: En todos lados:
en la oficina, en el baño, en el coche, en la recámara, en la
cocina, en el taller, en el jardín…vamos, llega a ser tan importante
la presencia de la televisión en la vida del mexicano que, todo
establecimiento de tipo comercial, ya sea fijo o ambulante se
ve en la necesidad de ofrecer el servicio de televisión a sus
clientes. Usted analice: los puestos de tacos ya tienen televisión.
Los carritos que venden jochos, también llevan su televisioncita.
Las peluquerías igual. Las lavanderías ya tienen una y una: una
televisión, una lavadora, una televisión, una lavadora. Los peseros,
los taxis, los micros, los autobuses foráneos y de carga, los
bicitaxis y finalmente, los hospitales y las funerarias. Todos
tiene su televisión al servicio del cliente. Nuestros números
nos indican que el mexicano promedio no puede pasar más de 15
minutos sin tener una televisión frente a sus ojos. Haga de cuenta
una trucha: usted la saca del agua y a los 10 minutos de estar
revoloteando en la tierra, se asfixia y se tuerce. Hicimos la
prueba con 60 mexicanos. Los quitamos de enfrente de sus aparatos
y los pusimos en un cuarto lleno de libros pero sin televisión.
A los 15 minutos abrimos las puertas del cuarto y los encontramos
a todos muertos. Las paredes arañadas, los ojos saltados de la
desesperación y cientos de botellas vacías de tequila en el suelo.
¿De dónde las sacaron? Quién sabe, pero ya ve que el mexicano
tiene la virtud de conseguir pomos de donde sea, como por arte
de magia. Esto nos indicó que, a pesar del chupe, el mexicano
común no sobrevive sin televisión.
Hector Aguilar Kanin: ¿Es serio lo que me está
diciendo?
Telésforo Escalante y del Ibope: Por supuesto.
¿Usted podría vivir sin tele?
Hector Aguilar Kanin: Claro que sí.
Telésforo Escalante y del Ibope: ¿Y éste programa
cómo pasaría?
Hector Aguilar Kanin: Bueno, sin tele no tendría
mi programa aquí, evidentemente, pero no todos los mexicanos viven
de la televisión.
Telésforo Escalante y del Ibope: Yo no dije
que los mexicanos viven de la televisión, dije que los mexicanos
viven CON la televisión. Es un satisfactor básico para su supervivencia.
Cuando un chamaco no hace su tarea o se porta mal, el peor castigo
que puede recibir es que le prohíban ver la tele.
Cuando los trabajadores se ponen en huelga, como los de SICARSA
en Michoacán, por ejemplo, lo primero que hacen en sus campamentos,
es instalar su tele para seguir paso a paso las telenovelas, los
partidos de fut o los reality shows. ¿Qué fue lo primerito que
puso el Niño Verde en su campamento frente a la Secretaría de
Salud? Una tele conectada a un DVD. Inclusive en los velatorios,
ahora prestan ese servicio: tele para los deudos mientras le lloran
al muertito. Y si el muertito era adicto a la tele, le instalan
su televisioncita dentro del féretro.
Hector Aguilar Kanin: Pero nosotros estábamos
hablando de las tendencias políticas en las encuestas.
Telésforo Escalante y del Ibope: Precisamente
de eso le estoy hablando pero usted no me entiende: el mexicano
quiere televisión a todas horas, en todo lugar y en cualquier
ocasión. Por eso los políticos andan tan desorientados en sus
promesas. No les prometan agua, ni luz, ni seguridad a los ciudadanos.
Prométanles televisiones a granel y ganarán votos de manera infalible.
Hector Aguilar Kanin: Pero ¿y la reforma del
Estado, la reforma energética?
Telésforo Escalante y del Ibope: Nuestras encuestas
muestran que esas no son las prioridades del pueblo mexicano.
La prioridad actual es una tele en cada cuarto, en cada vehículo,
en cada esquina, en cada mano. Ahora bien, si por causa de fallas
en el servicio eléctrico, usted interrumpe la programación de
tele y se la quita al mexicano, entonces yo le garantizo que inmediatamente
apoyarán la Reforma Energética y hasta la privatización de la
CFE.
Hector Aguilar Kanin: Pero eso es como un chantaje
a la población, ¿no?
Telésforo Escalante y del Ibope: No, señor.
Es una promesa de que siempre tendrán lista su televisión, a pesar
de las broncas políticas. Al mexicano no le afecta quedarse sin
tragar varios días pero no le impida ver tele un momento porque
se vuelve una bestia salvaje que arremete contra todo lo que se
le atraviese. Si la programación de la tele es mala, es lo de
menos. Siempre buscará opciones como la tele de paga, SKY, o lo
que sea con tal de tener la tele encendida las 24 horas del día.
En los hospitales van a poner teles de emergencia, así como hay
pulmones artificiales y corazones electrónicos que mantienen al
paciente con vida. Habrá salas de televisión para aquellas víctimas
de los apagones, de las descomposturas o los embargos de sus teles.
La tele es una adicción más grave que las drogas. No respeta edades,
sexos ni clases sociales. Los teleadictos son cada día más en
número y lealtad. Y si usted combina la tele con el Mundial de
Futbol, se trata de una mezcla mas mortífera que la nitroglicerina
o la energía nuclear. Quítele a los mexicanos la televisión durante
el Mundial y tendrá en sus manos el Holocausto. No habría poder
humano capaz de controlar a las masas enfurecidas por la falta
del vital aparato. Puf, puf, puf, puf… ¡Ay, ay, ay, ay! ….que
me da el zoroche…
Hector Aguilar Kanin: ¿Qué le pasa, don Telésforo?
Se está poniendo morado y se le están saltando los ojos. ¿Está
usted malo de la presión? ¿Mando llamar a un doctor?
Telésforo Escalante y del Ibope: No. Puf, puf,
puf. No. Por favor dígame dónde hay un monitor por aquí cerca.
Estoy teniendo un ataque de ansiedad televisiva. Hace diez minutos
que no veo tele por estar platicando aquí con usted. Me está dando
taquicardia. Tele por favor. ¡Tele! ¡Tele o me da el telele!
Hector Aguilar Kanin: Tranquilo, don Telésforo.
Allá a su izquierda tiene un monitor y a mis espaldas hay varias
televisiones más. Rápido mire hacia ellas, respire profundo y
llénese los ojos de televisión.
Telésforo Escalante y del Ibope: Aaaah. Ya pasó.
Ya pasó. Ya vi la tele que tiene usted allá al fondo. Gracias.
Están pasando una película de Viruta y Capulina pero con eso tengo
para aguantar hasta lo que me tarde en llegar a mi casa. Con su
permiso, me retiro. Solo una última recomendación: no prometan
beneficios económicos ni sociales, señores candidatos: prometan
televisiones y se ganarán miles y miles de votos. No sean zonzos.
¡Es por ahí!
Hector Aguilar Kanin: Qué cosas tan increíbles
aprendemos de las encuestas. Amigos, se despide de ustedes Héctor
Aguilar Kanín en su programa: “Nexos, Anexos y Conexos”. Y ya
saben: no le apaguen a su tele o podrían perder la vida.
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