Instituto AMLO
Tacuco: Buenas tardes. Les
hablan sus amigos tabasqueños , Tacuco, servidor y Tiquico.
Tiquico: ¿Qué te apellidas Servidor? Nunca me
lo habías dicho. Méndigo Tacuco, siempre has sido muy reservado.
¿Pero sí tienes madre, verdad?
Tacuco: No seas idiota, Tiquico. Es una cortesía
decir que uno es servidor. Pero no me apellido sevidor. Me apellido
López. Y por cierto, ¿tú como te apellidas?
Tiquico: Obrador. Tiquico Obrador.
Tacuco: Ah, caray. Está muy sospechoso eso.
¿No seremos parientes del peje?
Tiquico: Ya sería muy la de malas. Si le seguimos
buscando nos podemos llevar una desagradable sorpresa y nos vamos
a deprimir. Mejor vamos a hacer nuestro “spot”.
Tacuco: ¿Nuestro qué?
Tiquico: Nuestro “spot”. Quiere decir nuestro
anuncio, nuestro comercial. Por eso se llama “spot”.
Tacuco: ¿Y eso qué tiene que ver? ¿En dónde
está la relación entre un comercial y esa palabrita de “spot”?
Tiquico: Este…déjame te digo…. ¡Ah, sí! Es que
cuando el anuncio es potente, entonces se llama espot…ente. Y
para no decir toda la palabra, nomás se dice “spot”….spotente.
¿Entendiste?
Tacuco: Acabas de inventarte esa jalada, ¿verdad?
Tiquico: Sí. Pero suena bien, ¿o no?
Tacuco: Bueno, ¿podemos comenzar?
Tiquico: Sí, tú primero.
Tacuco: De ninguna manera, primero tú.
Tiquico: Ya estamos como las estúpidas ardillitas
de las caricaturas: que primero tú, que no, que mejor yo, que
mejor tú, que no, que sí….
Tacuco: Está bien, comienza tú…
Tiquico: ¿Y por qué yo? Comienza tú…
Tacuco: Me carga la pirinola contigo. Así no
vamos a llegar a ningún lado. Empiezo yo: amigos y amigas, ya
se acerca el regreso a clases de millones de chamacos y por lo
tanto, ustedes tendrán que buscar la mejor opción para la educación
de sus chiquitines. Por lo tanto, les anunciamos con gran placer
que abre sus puertas en México, una nueva institución de educación
primaria: el Instituto AMLO para los futuros perredistas.
Tiquico: En una ciudad gobernada totalmente
por el Partido de la Revolución Democrática, es fundamental instruir
a los chamacos desde temprana edad en la ideología del partido
del sol azteca. Es por eso que en un terreno donado por el Frente
Popular Francisco Villa y con financiamiento de René Bejarano,
hemos fundado el Instituo AMLO.
Tacuco: ¿Qué ofrece el Instituto AMLO? Regias
instalaciones en tiendas de campaña y grandes espacios para que
los alumnos puedan ir realizando sus primeras concentraciones
y asambleas informativas. Contamos con un selecto grupo de maestros
especializados en teorías revolucionarias, socialistas y populistas.
Tiquico: Impartirán interesantes cátedras los
maestros René Bejarano, Alejandro Encinas, alias “el Gato de Andrés
Manuel”, René Arce, Pablo Gómez, Jesús Ortega, Martí Batres, Carlos
Imaz y las encargadas de enseñar serán la Sheinbaum y la Padierna,
aunque la Padierna nomás va a enseñar pierna. Habíamos invitado
a la Rosario Robles pero no quiso porque ella ya formó una alianza
con la profesora Elba Esther y van a abrir un kinder para niños
incomprendidos y rechazados. Se va a llamar Kinder “Nouveau Alliancé
pour les Fregadés”.
Tacuco: ¡Qué mamilas! Pero bueno, nosotros estamos
aquí para promover el Instituto AMLO. ¿Cuál es la filosofía del
Instituto AMLO? Se reflleja claramente en su lema: “Jamás aceptaré
los resultados y si me reprueban, impugno el examen. La Ley soy
Yo”. Y de hecho esa es una de las principales características
de esta escuela: todos los alumnos tendrán derecho a impugnar
los exámenes cuando salgan reprobados y podrán obedecer o desobedecer
el reglamento escolar según convenga a sus intereses particulares.
Tiquico: Todos los alumnos tendrán la obligación
de aprender las siguientes asignaturas, a saber : organización,
planeación y ejecución de marchas, manifestaciones, plantones,
destrucción de equipamiento urbano, obstrucción de vías de comunicación
primarias por tiempo indefinido y realización de graffiti en cualquier
superficie, sea pública o privada. Colgado de mantas, pendones
y gallardetes de protesta en pasos a desnivel, postes, árboles,
balcones y fachadas de edificios públicos.
Tacuco: Además se les enseñará a los infantes
cómo acarrear multitudes. Primero lo tendrán que hacer con ardillas,
luego con gatos, perros y finalmente con personas. También les
inculcaremos el principio básico de que toda discusión, aún entre
ellos mismos, tiene que terminar a golpes.
Tiquico: En la clase de historia les enseñaremos
que los grandes cambios se lograron a través de revoluciones armadas
y no con discursitos babosos y llenos de demagogia. Aprenderán
que la democracia solo sirve cuando uno gana y que las leyes deben
acatarse cuando así convengan a nuestros intereses particulares
o de lo contrario, hay que cambiarlas o ignorarlas.
Tacuco: Organizaremos elecciones en cada salón
para escoger al presidente de los alumnos y todos los días volveremos
a contar voto por voto hasta que salga el que queramos. Les enseñaremos
que solo se puede confiar en las personas que piensan como nosotros.
Todos los demás son adversarios a los que hay que desacreditar
y agredir.
Tiquico: El principio fundamental del Instituto
AMLO es solo admitir a alumnos rechazados por otras instituciones.
Es necesario que tengan antecedentes de corrupción, ser conflictivos,
de preferencia con antecedentes penales pero de intachable honradez.
Tacuco: Buscamos niños afectos a la violencia
y que sean muy discutidores. Nunca dejaremos que un chamaco diga:
“Sí, señor”, así nomás. ¡No! Hay que contradecir, hay que luchar,
hay que inconformarse, protestar, discutir, levantar la voz, insultar
y calumniar. Es más efectiva una amenaza que cualquier razonamiento.
Tiquico: Nunca deberán aceptar que están equivocados
en nada. Un niño egresado de nuestro instituto siempre tendrá
la razón en todo…aunque no la tenga. Y se les enseñará cómo recopilar
pruebas, o cualquier tipo de papeles, ponerlos en unas cajas y
echárselos a los adversarios y que ellos se hagan bolas.
Tacuco: La única autoridad indiscutible de nuestro
plantel es nuestro prócer, líder vitalicio, gurú, faro, guía y
sensei Andrés Manuel López Obrador, cuya estatua estará ubicada
en mitad del patio de la escuela. Bueno, en lo que nos entregan
la estatua, estará en el pedestal el propio Andrés Manuel echando
discursos las 24 horas del día.
Tiquico: Sí, porque todavía va a tardar un rato
la estatua. Estamos apenas recolectando todas las llavecitas que
vamos a fundir para crear la manga obra.
Tacuco: Si serás bruto. No es manga, es magna.
Tiquico: Pus si no es gasolina. Es estuatua.
Entonces es manga. ¿O a poco se dice magno de Manila? No, se dice
mango.
Tacuco: Fíjate que cuando pienso que has logrado
la estupidez total, me sorprendes y vas más allá. Eres un hiper-idiota…y
se me hace que te voy a pegar, siguiendo los lineamientos del
Instituto AMLO, que proclaman que, la única forma de arreglar
las diferencias es gritando y golpeando.
Tiquico: ¿Y qué va primero, golpear o gritar?
Por que ya me estás gritando.
Tacuco: Ah, claro. Entonces procede que te golpée.
Tiquico: ¡Ay, ay, ay, ay!
Tacuco: Pero si todavía ni te toco…
Tiquico: Si, pero es que yo primero grito y
luego me duele. Es más, mira: ya estoy manchado de sangre.
Tacuco: Ay, güey… ¿Y cómo te hiciste eso?
Tiquico: Lo aprendí en el Instituto AMLO: sangrado
espontáneo. Es muy útil. Cuando te van a pegar, empiezas a sangrar
y ya te dejan.
Tacuco: ¿Sabes qué? Ya me cayó gordo este mugre
anuncio. Hasta aquí llegamos. Se acabó. Ya dijimos del Instituto,
ustedes búsquenlo en la Sección Amarilla.
Tiquico: ¿Apoco también la Sección Amarilla
es perredista? Viene en amarillo y negro.
Tacuco: Ya cállate o te aviento una concentración
masiva de guamazos. Fin. Corte. Pongan musiquita tabasqueña para
que nos vayamos porque nos esperan en los campamentos que bloquean
Paseo de la Reforma. Nos tenemos que reunir con la bola de bolsones
que están echadotes sin hacer nada, esperando que nuestro sensei
nos diga qué sigue. ¡Vamos, borregos, vamos! “Por mi Peje hablará
el espíritu: béeeee béeee, béeeeeee”.
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