El Héroe Desconocido
Seguramente muchos de ustedes, amigos lectores, ya empezaron
a padecer los efectos del ya próximo Día del Padre.
Una celebración, que ya de entrada tiene varios signos
de inequidad. Para empezar, es la última de las fiestas
correspondientes a la familia (niño, madre y finalmente
padre).
Sí, ya sé que las razones que dan lugar a la cronología,
son meramente comerciales, pero se siente feo que seamos los últimos.
Además, tanto el día del niño como el día
de la madre pueden ser entre semana, lo cual nos obliga a los
padres, a los que finalmente financiamos la fiesta, a celebrarlos
de cualquier modo y a cualquier hora, incluso dejando de ir a
trabajar. En cambio, el día del padre siempre será
en domingo, lo cual no nos permite evadir la famosa “celebración”
ni el trabajo.
Si son un poco observadores, se darán cuenta que quienes
“pagan” todas las fiestas somos los papás.
Al niño hay que comprarle juguetes, dulces y llevarlo a
comer. A la mamá hay que comprarle flores, un regalo -
que sea para la señora - no para la cocina y como colofón,
llevarla a comer. Obviamente, para este próximo domingo,
quien financia todo, también es el padre... “el proveedor”.
Días antes, la mamá le recuerda a uno (la víctima)
que los niños quisieran regalarle algo a su papá.
Obsequio que casi siempre es una corbata horrible, unos calcetines,
porque los que usamos están agujereados o un rotomartillo
eléctrico para que realicemos las reparaciones de la casa
que tanta falta hacen.
Al llegar el domingo del “pater familias”, los moconetes
aparecen a las 8 de la mañana gritando como candidato en
campaña... ¡Papá, papá... muchas felicidades!
Y le avientan a uno el regalo. La señora ya tiene listo
el itinerario de la celebración. Primero, el parque para
que los niños jueguen con su papá. Segundo, ir a
comer a un lugar que sea del agrado de los niños y finalmente,
una película para que la disfrutemos en familia, o sea
“una película infantil”.
Mi pregunta es ¿Acaso no se les ha ocurrido otra forma
de celebrar la supuesta festividad? Por ejemplo: que no le pidan
a uno dinero para regalar; preferible no recibir nada, que auto
financiarnos un instrumento de trabajo. Segundo, desde la noche
anterior, enviar a los imberbes zotacos a dormir a otro lado,
con los abuelos, con unos amigos (para que los padezca otro sufrido
padre) o a donde sea, pero que dejen dormir al sufrido papá
hasta tarde y, este es el punto más importante... que la
mamá se acuerde que es esposa y se ponga lo más
sexy que tenga y cubra de arrumacos, cariños y amor al
señor, que antes de ser papá, fue su esposo y que
tarde o temprano será su último acompañante...
¿eh? ¿qué tal? ¿no suena mejor? Se
los dejo de sugerencia, en una de esas, es chicle y pega.
|