La Plaza del Angel
.
.
.
.
 
  La Encuesta del Angel
A cuantos salarios mínimos asciendo su ingreso mensual?

menos de 4 veces

menos de 10 veces

mas de 10 veces

 
 
..
.

El Héroe Desconocido


Seguramente muchos de ustedes, amigos lectores, ya empezaron a padecer los efectos del ya próximo Día del Padre. Una celebración, que ya de entrada tiene varios signos de inequidad. Para empezar, es la última de las fiestas correspondientes a la familia (niño, madre y finalmente padre).

Sí, ya sé que las razones que dan lugar a la cronología, son meramente comerciales, pero se siente feo que seamos los últimos. Además, tanto el día del niño como el día de la madre pueden ser entre semana, lo cual nos obliga a los padres, a los que finalmente financiamos la fiesta, a celebrarlos de cualquier modo y a cualquier hora, incluso dejando de ir a trabajar. En cambio, el día del padre siempre será en domingo, lo cual no nos permite evadir la famosa “celebración” ni el trabajo.

Si son un poco observadores, se darán cuenta que quienes “pagan” todas las fiestas somos los papás. Al niño hay que comprarle juguetes, dulces y llevarlo a comer. A la mamá hay que comprarle flores, un regalo - que sea para la señora - no para la cocina y como colofón, llevarla a comer. Obviamente, para este próximo domingo, quien financia todo, también es el padre... “el proveedor”. Días antes, la mamá le recuerda a uno (la víctima) que los niños quisieran regalarle algo a su papá. Obsequio que casi siempre es una corbata horrible, unos calcetines, porque los que usamos están agujereados o un rotomartillo eléctrico para que realicemos las reparaciones de la casa que tanta falta hacen.

Al llegar el domingo del “pater familias”, los moconetes aparecen a las 8 de la mañana gritando como candidato en campaña... ¡Papá, papá... muchas felicidades! Y le avientan a uno el regalo. La señora ya tiene listo el itinerario de la celebración. Primero, el parque para que los niños jueguen con su papá. Segundo, ir a comer a un lugar que sea del agrado de los niños y finalmente, una película para que la disfrutemos en familia, o sea “una película infantil”.

Mi pregunta es ¿Acaso no se les ha ocurrido otra forma de celebrar la supuesta festividad? Por ejemplo: que no le pidan a uno dinero para regalar; preferible no recibir nada, que auto financiarnos un instrumento de trabajo. Segundo, desde la noche anterior, enviar a los imberbes zotacos a dormir a otro lado, con los abuelos, con unos amigos (para que los padezca otro sufrido padre) o a donde sea, pero que dejen dormir al sufrido papá hasta tarde y, este es el punto más importante... que la mamá se acuerde que es esposa y se ponga lo más sexy que tenga y cubra de arrumacos, cariños y amor al señor, que antes de ser papá, fue su esposo y que tarde o temprano será su último acompañante... ¿eh? ¿qué tal? ¿no suena mejor? Se los dejo de sugerencia, en una de esas, es chicle y pega.
 


Regresar al Índice