Cabeza Fria
Se dice que para hacer ejercicio se deben calentar los músculos.
Se asegura que el mejor prolegómeno (introducción en su sentido
de comienzo) del amor es el calentamiento. En general hay
que calentar los motores, la comida, la cama, el cuerpo... casi
todo, menos la cabeza.
Hay momentos en que nos gana la desesperanza; en los que sentimos
que ya nos hay opciones viables; que las alternativas (sólo
pueden ser dos, si son más, son opciones) nos conducen al
precipicio. Ocasiones en que una decisión precipitada, podría
significar un gran error. De hecho, reza el refrán “más sabe el
diablo por viejo que por diablo”, y no es que la vejez proporcione
sabiduría, lo que pasa es que una persona anciana siempre se tomará
un tiempo prudente antes de decidir algo, y es ahí en donde radica
su madurez.
México ha llegado a un momento de violencia propio de la “calentura”.
¿Eso que quiere decir? Que a la menor provocación nos alteramos,
nos gana la ira, nos ponemos iracundos y todo ello debido a que
no pensamos ni reaccionamos con la cabeza fría. ¿Y qué quiere
decir pensar con la cabeza fría? Respirar, tomarnos unos segundos,
tal vez algunos minutos y en algunos casos, hasta más tiempo.
Los grandes estadistas, aquellos hombres que han trascendido,
que han marcado la historia con su sabiduría y su pensamiento,
eran hombres y mujeres que no reaccionaban como “burro sin mecate”.
Por el contrario, analizaban sus dudas, los problemas que tenían
enfrente, las distintas variables que podían afectar su decisión,
las posibles consecuencias que acarrearía cierta determinación
y después de hacer un estudio concienzudo, tomaban una resolución
definitiva. Eso es pensar con la cabeza fría. Cabe recordar que
el órgano del cuerpo humano que piensa y discierne es el cerebro,
no el corazón y mucho menos el estómago.
Es cierto que requiere mucha madurez y gran control no responder
de manera impulsiva, pero les garantizo que los resultados serán
satisfactorios. La cabeza fría nos permitirá ser prudentes, realistas,
certeros, analíticos, éticos, humildes, discretos, dignos y respetuosos,
tanto en el amor, como en el trato con nuestros semejantes así
como en las decisiones administrativas y financieras. Evitaremos
arreglar todo a mentadas e insultos. Y sobre todo, México, nuestra
sociedad y nuestra familia serán más apacibles, refugios de amistad,
de sobriedad y de madurez. ¿No suena más atractivo poder vivir
cordialmente, en paz; poder saludar a nuestros vecinos; respetar
ciertas normas básicas de convivencia y actuar como gente civilizada
y no como bestias irracionales?
Puedo apostar que alguno de ustedes está haciendo esfuerzos desesperados
por controlar su ira y no enviarme un correo electrónico diciéndome:
¡No... ma%&#es! (¡No marches!)
La otra posibilidad es pensarlo con la cabeza fría y si estás
de acuerdo, ya somos más de dos. Si no estás de acuerdo... Ignora
lo que acabas de leer y sigue cometiendo atropellos y exabruptos.
Y si no sabes qué significa “exabrupto”, qué caso tiene explicártelo...
Los que pensamos con la cabeza fría, sí sabemos su significado
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