¿Cuántos Años Tienes?
¿Seamos sinceros, la verdad no me interesa
mucho. La pregunta es buen plan y por su bien. Según datos
del Consejo Nacional de Población y el INEGI (Instituto
Nacional de Estadística y Geografía Informática),
el promedio de edad de los mexicanos y las mexicanas (qué
gorro con la aclaración, y todo se lo debemos al Sr. Fox)
es de más de 70 años?
Y... ¿Sabían ustedes que en la mayoría de
los trabajos requieren personal entre un rango de edades que va
de los 18 a los 45 años? Para empezar piden personal desde
18 años, con carrera profesional terminada, con título
y cédula profesionales, así como tres años
mínimos de experiencia... ¡Pues qué les pasa!
Pero ahí no para la cosa. El límite de edad es de
45 años... sin problemas de salud, con muchas ganas de
trabajar y con un sueldo miserable... ¡ah! Porque exigen
experiencia, pero a la hora de la valoración, esos años
de experiencia no merecen ningún reconocimiento o estímulo
económico extra. Por lo tanto, amigos lectores y en pleno
uso de mi habilidad vultúrida (o sea de buitre), los invito
a reflexionar sobre su edad.
Si tú que me estás leyendo, amigo, amiga, eres menor
de18 años... ¡Ni lo pienses! Si quieres trabajar,
lo harás en contra de la ley y casi siempre siendo explotado.
Si rebasas los 45 años de edad (lo cual es mi caso), estás
fuera de toda posibilidad de conseguir un empleo y mucho menos
bien remunerado... porque te guste o no te guste ¡Ya eres
un ruco, un betarro, un viejo cáscara que sólo generará
problemas! Por lo tanto, su rango de edad productiva, en la cual
tienen que concentrar todo su esfuerzo parar asegurarse un futuro
más o menos estable es: entre los 18 y los 45 años.
Tan sólo 27 años, “veintisiete miserables
años”; la tercera parte de su vida.
¿Y el resto de nuestra existencia, es decir esa última
tercera parte... de los 45 a los 70 años, qué se
supone que hagamos? ¿Mordernos la uñas? ¿Ser
rémoras de nuestros hijos o hijas (idem)? ¿Dedicarnos
al subempleo? ¿Dejar morir de hambre a nuestras familias?
¿O acaso, como en aquella película llamada “Cuando
el destino nos alcance”, debemos suponer que la vida ya
no tiene sentido y por lo tanto nos entregamos al suicidio asistido?
¡Noooooo! Me niego a aceptar esta estúpida
realidad social y los invito a que se unan a esta cruzada por
la prolongación de la vida.
Quienes deambulamos por las quinta y sexta décadas, somos
gente útil, productiva, valiosa y responsable. Por lo tanto
merecemos un trabajo digno, un respeto y un lugar en la sociedad.
No sólo los jóvenes merecen todo... ¡También
los ancianos merecemos una oportunidad! ¡Charros
que feo sentí reconocerme como miembro activo de la tercera
edad! Ni modo así son las cosas... |