Tener, O No Tener
Estoy parafraseando al ilustre Cisne de -Stratford upon Avon-,
William Shakespeare en su parlamento de Hamlet: “Ser o no ser”.
Ahora bien ¿por qué recuerdo estas inmortales palabras? Porque
de pronto volteo hacia mi alrededor y me doy cuenta de que, si
bien disfruto de algunas de las comodidades del mundo moderno,
no soy de ninguna manera el objetivo ideal (el target, como dijeran
los publicistas) para un asaltante o un secuestrador. No represento
ningún beneficio (creo que ni para mi familia)
Es tal el estudio mercadológico que hacen los delincuentes para
obtener beneficios de su delito, que analizan las rutinas de sus
víctimas, sus propiedades, sus inversiones, todas las posibilidades
de sangrarle sus pertenencias. Si un ratero decidiera ingresar
a mi casa, sólo le podría invitar un refresco, tal vez una cerveza
y un taco, eso sí con una excelente salsa verde o roja, pero se
llevaría un gran “chasco” o frustración pues no hay nada de gran
valor, no hay autos modernos ni valiosos, ni pinturas, ni aparatos
eléctricos, ni joyas, ni artículos de plata y mucho menos joyería
(a menos que aprecie los objetos adquiridos en Pericoapa). Si
bien esto supuestamente representa una garantía de seguridad,
también al sufrir una asalto en la calle podría ser motivo de
indignación del asaltante y cusa de una agresión cobarde (como
lo son todas las agresiones)
Ahora bien, surge entonces la pregunta ¿qué es mejor: tener, o
no tener? Durante años se nos ha inculcado que la meta de un profesionista
o trabajador exitoso es obtener una serie de satisfactores relacionados
con su valor de adquisición y, que nos proporcionen un cierto
status de bienestar, sobre todo frente a la sociedad y a nuestros
amigos y familiares. Pero ahora, ese status, ese bienestar, esa
posición acomodada, representa un peligro; podría despertar una
envidia o, tal vez la ambición desmedida por parte una sociedad
resentida, sin valores y acostumbrada a lastimar a quien sea con
tal de obtener fácilmente lo que se nos dé la gana. ¿Cómo explicarle
eso a un hijo? -No seas exitoso, procura no comprar nada,
ni tener nada, de preferencia se mediocre y no brilles en ningún
ramo de la vida. Eso te garantizará una larga existencia y seguridad
para ti y para tu familia... ¿no suena acaso absurdo?. De
ahí surge entonces mi pregunta: ¿qué es mejor: tener, o no tener?
Espero no ser lo suficientemente catastrofista como para arruinarles
el día, pero desgraciadamente, las circunstancias, las noticias,
los acontecimientos que observamos y padecemos en los noticieros
y en los periódicos, nos orillan a pensar de esta amanera tan
medrosa y tan poco positiva. Ustedes traten de ser felices, de
no sufrir, de disfrutar el amor de sus seres queridos, de una
buena amistad, las satisfacciones que proporcionan un bueno trabajo
y las acciones positivas... pero, de ninguna manera acumulen riqueza...
eso no los llevará a ningún lado.
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