Libertad De Expresion:
Pocas veces serán en esta vida, las ocasiones en que esté de acuerdo
con el señor Hugo Sánchez, que está muy lejos de ser una de mis
personas favoritas. Sin embargo, también he de reconocerle, que
es un triunfador y a veces en su narcisismo, megalomanía y egolatría,
tiene arranques de verdad y sinceridad.
Para que nos entendamos, primero voy a hacer algunas breves consideraciones.
Durante muchos años, este país se caracterizó por una absoluta
falta de libertad, sobre todo en el plano de la crítica y la expresión
de las ideas. El sistema priísta que nos gobernó durante más de
70 años, se encargó de reprimir, y en algunos casos hasta exterminar
a la menor provocación, toda manifestación de crítica o desacuerdo.
Fue entonces que, a partir del movimiento de 1968 (el momento
más crítico de esta situación), que la sociedad se comprometió
a sacar al PRI del poder (y ojalá no regrese, pues regresaría
la represión). Llegó el 2000 y finalmente, más por hartazgo del
pueblo, que por méritos propios, sube al poder Vicente Fox. Quien
dicho sea de paso, ha tratado de abrir las puertas de la crítica
y cerrar las de la censura. Razón por la cual, ahora hace estos
arrebatos democráticos en la televisión (absolutamente fuera de
lugar). Hemos de reconocer que, efectivamente se ha avanzado en
la libertad de expresión, en la critica al poder federal. Sin
embargo, los gobiernos estatales y municipales no se han incorporado
a esta corriente de libertad y democratización y los tres o cuatro
últimos años, han sido una pesadilla para quienes practican el
periodismo en las entidades federativas. El último de ellos el
caso del periódico “Noticias” de Oaxaca, más los asesinatos y
secuestros de periodistas en Tamaulipas y otros estados del norte
del país. Aún así, es un proceso en evolución y seguiremos luchando
por llegar a la irrestricta libertad de decir lo que pensamos,
siempre y cuando haya sustento y verdad en nuestras afirmaciones.
Pues bien, el deporte nacional (el circo, la diversión del pueblo
mexicano) es una verdadera cloaca; llena de estiércol, manejado
por intereses económicos y caracterizado por la falta de apoyo
a quienes verdaderamente comprometen su vida en el ejercicio de
una disciplina deportiva. El futbol en especial, se ha convertido
en una especie de supraestado independiente de todos las layes
y poderes nacionales. Los derechos que la constitución garantiza,
no incluyen al futbol. Lo que en el país se permite, en la FEMEXFUT,
no se puede hacer. Por esta razón, se mercadea a los jugadores
como si fueran animales; no se les permite asociarse de ningún
modo con el fin de proteger sus derechos, y finalmente, si los
jugadores o entrenadores manifiestan su desacuerdo con alguna
decisión o manejo turbio por parte de los empresarios o árbitros,
son castigados, vetados o suspendidos. ¿Quién otorgó a estos señores
dueños de los equipos de futbol, esta clase de prebendas, privilegios
y super poderes que les permiten manejar su “negocio” al margen
de la Ley Federal del Trabajo, de la Libertad de Expresión y de
toda norma de convivencia y decencia? ¿Es acaso ésta, una muestra
del funcionamiento de todas las federaciones deportivas mexicanas?
Mucho me temo que sí, pues los ejemplos abundan; en circunstancias
semejantes se encuentran la Federación de Clavados, la Federación
de Basquetbol, la de Voleibol y otras más. Pero mientras el pueblo,
la masa, se siga entreteniendo con los méritos de sus sacrificados
deportistas, lo que suceda al interior de las federaciones, a
nadie importará y seguiremos admirándonos por la falta de resultados...
salvo contadas excepciones, que han logrado sobresalir, gracias
al esfuerzo aislado de su propia ambición y orgullo, como la sonorense
Ana Gabriela Guevara.
¿O me equivoco señores Vázquez Raña y Alberto De La Torre?
P.D.: Egolatría: culto, adoración,
amor excesivo de sí mismo.
Narcisismo: excesiva complacencia
en la consideración de las propias facultades.
Megalomanía: manía o delirio de
grandeza
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