La Plaza del Angel
.
.
.
.
 
  La Encuesta del Angel
A cuantos salarios mínimos asciendo su ingreso mensual?

menos de 4 veces

menos de 10 veces

mas de 10 veces

 
 
..
.

Triste Espectáculo

Seguramente alguno de ustedes ha sido testigo del triste espectáculo que representan las personas que, ante la carencia de recursos, se abocan al denuesto y la descalificación para tratar de vencer a sus adversarios, ya sea en el ámbito emocional, deportivo o político.

Cuando un hombre o una mujer ven que se acerca a su pareja alguien que podría representarles una eventual competencia, no recurren a la inteligencia, a la ternura o simplemente a la confianza de que se están haciendo bien las cosas. Se van al insulto: “... está horrible ¿qué le ves?”; “Ay por favor, a leguas se ve que no sabe ni hablar”; “... con ese carro ha de ser narco”; “Perdóname, pero esas “bolas” no son naturales, seguro son operadas”; y así ad infinitum.

En el caso de los deportistas también se dan esta clase de descalificaciones y el ejemplo más representativo es Hugo Sánchez, que se llena la boca hablando mal de sus contrincantes y de Ricardo Lavolpe, sin aportar elementos que realmente sean lo suficientemente contundentes como para avalar su afirmación. Sólo recurre a consideraciones despectivas como la de “es extranjero, por lo tanto no sirve”; “nadie ha logrado lo que yo hecho, por lo tanto soy el único que lo puede hacer”. A pesar de que en la realidad los hechos demuestren lo contrario.

Pues bien, este espectáculo triste, patético, lleno de inmadurez y carente de propuestas y de inteligencia es el que empieza a caracterizar a nuestra carpa política y sí, digo “carpa” porque más parece circo que una contienda entre seres civilizados. Apenas están en las elecciones internas de cada partido para obtener un candidato a la “gran silla” (o en su caso a la “sillita del DF”) y dentro de cada uno de los institutos políticos se están dando hasta con las ollas y las sillas.

Roberto Madrazo y Arturo Montiel están realizando esfuerzos desesperados por recordarnos las razones por las que los mexicanos decidimos sacar al PRI de la Presidencia: deshonestidad, juego sucio, falta de lealtad y de solidaridad, enriquecimientos inexplicables (aunque en verdad, tienen muchas explicaciones), escándalos, cochupos, contubernios, insultos, medias verdades, sobornos, difamaciones (si es que se puede difamar lo ya públicamente desacreditado) y demás “lindezas” que hacen de los precandidatos del PRI una opción deleznable. Por otro lado, en el feudo panista, ante la derrota inminente, Alberto Cárdenas y Santiago Creel, han comenzado un ataque frontal y sin cortapisa en contra de Felipe Calderón, sin importar honorabilidad, fraternidad o unidad de partido; el caso es desprestigiar y derrotar al enemigo. En el escenario perredista, las cosas no varían mucho, Jesús Ortega precandidato a la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal está empeñado en dejar como trapo a su contrincante de partido: Marcelo Ebrard.

Y yo me pregunto: ¿En dónde están las propuestas? ¿En dónde quedan las necesidades del pueblo? ¿Cómo se va a resolver el hambre, el desempleo, la inseguridad y la corrupción?... ¡No! Por el momento lo único importante es obtener la candidatura y desprestigiar al oponente, lo demás es irrelevante. Ya después compraremos las tortas, los “Boing’s”, las camisetas y las cachuchas para obtener el voto. Esa es la política mexicana... ¡Qué triste espectáculo!
 
 
Regresar al Índice