Corte De Caja
Usualmente los mexicanos tenemos mala memoria,
la prueba más clara fue que cada elección, durante más de 70 años,
se nos olvidaban las trapacerías, delitos y fraudes cometidos
por los políticos del PRI y sin embargo, volvíamos a elegirlos
como si no hubiera otra opción. Pero bueno, finalmente ya entramos
en razón y las cosas están cambiando.
Hoy, mi comentario viene en relación a esta mala memoria, pero
con respecto a nuestra vida. Normalmente en Diciembre, por ahí
de los días 27 o 28, decidimos hacer algo que en comercio se llama
Corte de Caja, que no es otra cosa que un balance de los ingresos
y los egresos. Pero claro, al calor de las fiestas, tal vez en
plenas vacaciones o peor aún con una cruda espantosa, no creo
que sea el mejor momento para hacerlo. Además, seguramente el
aguinaldo, ya fue inconscientemente gastado y no que da de él
mas que un triste recuerdo. Por si fuera poco, si decidimos tomar
alguna decisión radical para transformar nuestra vida, ya es demasiado
tarde; nos guste o nos guste, la realidad es que en este país,
el puente más largo no está sobre algún cañón o río, no, atraviesa
del 20 de noviembre al 6 de enero, el puente Guadalupe-Reyes,
ahora ampliado a Revolución-Reyes y próximamente a Revolución-Candelaria.
Definitivamente, tenemos una voluntad de ocio a la que muy pocas
naciones pueden acercársele.
La mayoría de la empresas (al menos las bien dirigidas), hacen
su Corte de Caja desde octubre, con ello se dan tiempo para tomar
decisiones acertadas y corregir los errores que se hubieran presentado.
Es más, esa es la razón por la cual se le exigió al Ejecutivo
presentar su Presupuesto de Ingresos y Egresos con la suficiente
anticipación para que el Congreso (un equipo de sobresalientes
trabajadores al servicio de la nación) tuvieran tiempo para perderlo
en discusiones insensatas y bizantinas antes de autorizarlo y
evitar así llegar a los lamentables espectáculos de años anteriores,
en los cuales, el 31 de Diciembre a las 12 de la noche todavía
no entendían nada y autorizaban al más puro “chilazo”.
En nuestra vida personal también debemos hacer este Corte de Caja
con suficiente anticipación para poderlo hacer ponderadamente
y con cierta objetividad. Resulta un poco imprudente, decidir
cambiar de trabajo en Diciembre, y lo que es peor hay quienes
deciden dar fin a su relación amorosa en ese mismo mes y obviamente
pasan unas fiestas espantosas con una resaca emocional que inmediatamente
es achacada a lo “cursi y desagradables” que son las fiestas de
fin de año. Por algo a lo largo de esas celebraciones es cuando
se presentan más suicidios y la gente pareciera tener una loca
obsesión por no terminar el año o tal vez por no comenzar el nuevo...
todo por dejar las cosas para el último (cosa que nos fascina
a los mexicanos... total al final apretamos). Yo les sugiero,
en estos días todavía laborales, en los cuales estamos conscientes
y con el suficiente tiempo para tomar decisiones radicales en
nuestra vida, hacer dicho corte de caja y comprometernos con los
cambios que decidamos hacer: porque de otro modo qué caso tiene
hacerlo, si sólo vamos a hacer análisis profundos, a percatarnos
de nuestros errores y a buscar posibles soluciones sin llevar
al cabo ninguna acción, pues mejor quedémonos como estamos y no
hagamos el triste, patético y ridículo espectáculo de la indolencia. |