Mi Punto De Vista:
Dentro de este portal hay una sección encargada
de motivar y ayudar las relaciones interpersonales (y la persona
que escribe esos consejos es una experta en las relaciones humanas
y en dar cariño y amor) Sin embargo no quiero dejar pasar la oportunidad
de exponer mis puntos de vista acerca de algunas cuestiones que
últimamente me han empezado a desconcertar.
Si bien la sociedad mexicana va avanzando poco a poco en su apertura
y en el respeto a la mujer, hay asuntos que al parecer permanecen
inamovibles; uno de ellos es la tolerancia y sobre todo el respeto
a la individualidad en sus decisiones. Por ejemplo: es ancestral
la idea de que una mujer debe ser muy salerosa y encantadora mientras
es soltera... ¡ah! Pero en cuanto se casa y adquiere la calidad
de “madre” toda sus cualidades relacionadas con el atractivo deben
desaparecer. ¿Qué acaso cuando es madre, deja de ser mujer? Claro
que no. Es más, su feminidad nunca desaparece, seguirá siendo
mujer antes que nada y por lo tanto podrá seguir haciendo lo que
guste con su cuerpo y su vida. El problema empieza cuando el marido,
la madre, la suegra, sus amigas o los mismos hijos le dicen “ya
no estás en edad de vestirte así o de hacer tal o cual cosa”...
¿Qué les pasa? Justo cuando más necesita una mujer el apoyo de
sus seres queridos para reafirmar su autoestima, salen con limitaciones
y actitudes retrógradas. Para la belleza y el atractivo no hay
edad, como no hay edad para muchas cosas. Si un anciano quiere
y puede aprender a usar una computadora o un determinado software,
entonces sí lo apoyamos y somos los primeros en decir: “sí puede”.
Pero si una mujer de más de 40 años, que además tiene 2 hijos,
quiere ponerse una minifalda o lucir un escote, entonces decimos
que es una descocada y que está vieja para ello. ¿Por qué esta
actitud castrante? Si una mujer por voluntad propia decide no
usar tal o cual indumentaria o si decide dejar de hacer algo,
es fundamental apoyar su determinación, pero si por el contrario
decide renovar su físico, buscar en la cirugía plástica y el ejercicio
formas de reafirmar su autoestima... ¡Bien por ella! ¡Qué bueno!
Jamás limitemos a un ser humano que quiere superarse y sentirse
bien. Lo mismo sucede con el hombre, si quiere rejuvenecer, quitarse
un poco de canas, hacer ejercicio o recurrir a cualquier otro
tipo de ayuda... apoyémoslo, jamás lo limitemos.
La ayuda y reafirmación de una autoestima también puede hacerse
a través del espíritu, la cultura, la música o cualquiera otra
de las bellas artes. El estudio, la capacitación, la solidaridad,
el trabajo social, el voluntariado, son también formas de rejuvenecer
y de sentirse bien. Y si tú, amigo o amiga lectora tienes a tu
alrededor esas aves de destrucción y denuesto... aléjalas, no
les hagas caso. Lo más importante eres tú y lo que tú decidas
hacer por ti y para ti. El amor, la juventud, la capacitación
y la belleza no tienen edad... así digan lo contrario los amargados.
Al menos ese es mi punto de vista. |