Foro Económico Mundial En Davos
Si a ustedes el título de esta colaboración
les suena un poco árido, tienen razón. Suena árido, es árido y
lo que es peor, la mentada reunión, o foro, o convención resultó
igualmente árida y para mi gusto poco eficaz.
Efectivamente, el pasado fin de semana se reunieron los autonombrados
grandes jerarcas de la política internacional, así como los supuestos
expertos en economía y como siempre acompañados por una gran cantidad
de periodistas que siempre presurosos estaban dispuestos a informarnos
de los resultados de esta “magna” reunión.
¿Cuáles fueron los grandes temas de este Foro Mundial? El déficit
comercial y económico que está padeciendo la economía de los Estados
Unidos. Segundo la posible inestabilidad económica de China. De
manera inesperada, una mujer (la Reina de Jordania) se permitió
hablar sobre la mujer en los estados árabes. También para variar
se plantearon los posibles problemas a futuro que pudieran presentar
las economías de los países del primer mundo. Ahora, si ustedes
se preguntan si alguien se preocupó la espantosa hambruna en África,
de la insostenible deuda externa de los países tercermundistas,
entre los que están algunas naciones africanas y las latinoamericanas...
¡Malas noticias! Tal vez fue mencionado durante alguna cena opípara
y ostentosa en la que corrió el champagne, los buenos vinos y
las mejores viandas. La preocupación de estos líderes mundiales
no son los pobres, ni los necesitados. Los que tienen mucho están
seriamente alterados por la simple posibilidad de dejar de tener.
Los que no tienen nada, no están invitados a estos foros y por
supuesto nadie se preocupa por ellos. Por lo tanto, para nosotros,
simples mortales este tipo de reuniones resultan francamente inútiles
e innecesarias, como lo son muchas de las “juntas de trabajo”
que sostienen los candidatos a la presidencia y cuyo único fin
es obtener votos, pero que jamás tiene por objetivo ayudar a los
más necesitados ni tratar de resolver sus problemas. Esa es la
triste realidad y lo único que nos queda por hacer es protestar
y oponernos a estos despilfarros. |