Ya Falta Poco
Yo no sé a ustedes, amigos lectores, pero
a mí, ya me urge que termine el Mundial de Futbol y sobre todo
que ya pasen las elecciones. Resulta que por alguna extraña razón
el país está paralizado gracias a estos dos eventos.
Así es, si uno trata de hacer algún trámite o solicitar un servicio,
a cualquier oficina que uno acuda, están en la baba viendo y comentando
el mentado torneo de balompié y peor aún el día que juega México.
Es más, es tanta la pasión que desde temprano empiezan las transmisiones
de los juegos y por lo tanto miles de personas empiezan el jolgorio
a horas poco usuales. Es obvio que no todos contamos con el servicio
de transmisión de los juegos, por lo tanto, los bares y restaurantes
que sí cuentan con él, abren sus puertas desde muy temprano y
la gente acude a ellos a consumir y como consecuencia lógica,
difícilmente regresan a trabajar. Para cuando ustedes lean esta
colaboración, la selección mexicana ya habrá definido su situación
en dicho certamen, y si llega a calificar a la siguiente ronda
(cosa que debe suceder), la situación empeorará.
Por otro lado, ante la incertidumbre que generan las elecciones,
muchas empresas no contratan personal ni servicios, hasta saber
quien será el elegido por la ciudadanía. La razón de esta incertidumbre
es que mucha gente tiene dudas sobre cuál será el futuro que nos
depara según los resultados. También se ha reflejado esta situación
en los altibajos que se han producido en la Bolsa de Valores,
balanza fiel de la extraña ansiedad del mexicano frente a un evento
que debería ser una fiesta y no un calvario. Por lo pronto faltan
pocos días y espero sinceramente que el 3 de julio todo regrese
a la normalidad. Porque también debo decirlo, ya estoy harto de
que en los medios de comunicación, ya sea radio, prensa o televisión
nos saturen con propaganda que lejos de presentar propuestas,
nos enfrentan a una serie de descalificaciones y arrebatos líricos
en contra de cada uno de los candidatos. Tal pareciera que tenemos
que escoger entre un loco, un desequilibrado y un mentiroso...
¿a cuál le va usted?
Efectivamente, México ha entrado en una democracia mucho más real
y certera que la que existía hace algunos años, sin embargo, todavía
nos hace falta madurar para entender que México está muy por encima
de sus políticos y que nosotros debemos seguir trabajando con
ellos o sin ellos. Es más, seguramente nos iría mejor si ellos,
pero ni hablar, las condiciones están establecidas de esta manera
y tenemos que soportarlos. Sólo espero que quien quede tenga la
cordura y la inteligencia de reducir los tiempos y los gastos
de las campañas, porque la verdad ya me tienen hasta el copete...
¿o a ustedes no? |