Bravo, Bravísimo
Hola, bienvenidos…
¡Híjole, ya pasó el primer susto! México ganó 3-1 a los guapos
de Irán en su primer partido del Mundial de Alemania 2006. No
quiero presumir, pero los primeros dos goles fueron anotados por
Omar Bravo (¡Chivas!, ¡Chivas!) y el tercer tanto fue por obra
y gracia de Zinha.
Al principio, fieles a nuestra tradición futbolística, los “verdes”
estaban como que en otra onda: imprecisos, regalando y perdiendo
balones y muy nerviosos, aparte de que Irán empezó jugando muy
bien. Pero Omar, al minuto 28, anotó el primero con pase del Guille
Franco y desde ahí los mexicanos empezaron a tener un poco más
de control del balón. Sin embargo, en una mala salida de Oswaldo,
los iraníes empataron el partido al 36 con un gol de Golmohammadi.
Llegó el segundo tiempo y La Volpe sale a la cancha con cambios:
Luis Pérez por Torrado y Zinha por el Guille. Después Borgetti
tuvo que abandonar la cancha por un tironcito y entró el Kikín
Fonseca y tuvo mejor desempeño el ataque de los “nuestros” y ya
para el 76 vino el 2-1 de Omar en una jugada muy lucidora con
Zinha. A partir de aquí, el TRI se fue sacudiendo los nervios,
se relajaron y se lanzaron al frente hasta que Zinha, a pase de
Mario Méndez, colocó el 3-1 al minuto 79.
México jugó bien, a Omar Bravo lo felicitó el Presidente Fox y
fue designado por la FIFA como el “jugador del partido” y al término
del encuentro, los jugadores mexicanos fueron a abrazar a Oswaldo
y dedicarle el partido al portero de la Selección que a pesar
de que perdió a su padre hace unos días, cumplió y estuvo a la
altura.
Obviamente, minutos después del fut, los capitalinos se volcaron
al Ángel de la Independencia para el gran festejo y ahora sólo
nos queda esperar el próximo partido contra Angola que perdió
1-0 frente a Portugal. Empiezan los nervios para el segundo partido
del TRI.
Ya me voy, disfrutemos el triunfo y nos vemos la próxima. Gracias.
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